Una cita con el buen vivir
Publicado en Julio 3, 2010
A través de la radio e Internet, la reconocida experta Elisabeth Checa renueva sus imprescindibles sugerencias para explorar con maestría los placeres del mundo del vino y la gastronomía.

Viajar, descubrir sabores, apreciar matices y sugerir acuerdos entre toda clase de vinos y toda clase de platos. En estas placenteras tareas, Elisabeth Checa no sólo ha acumulado una envidiable experiencia sino que, como buena periodista, también ha sabido transmitirla.
Aunque el “gran público” quizás conozca a Checa por su programa de elgourmet.com, esta mujer tan bohemia como exquisita trabajó desde joven en diarios como La Opinión, Clarín y La Nación. Fue además, una de las redactoras más emblemáticas de la revista Cuisine & Vins.
Hábil y precisa para orientar a los paladares ajenos, Checa sabe tanto de cepas como de momentos para apreciarlas. Así, distingue entre vinos sensuales, abstractos, esenciales, impresionistas y un largo etcétera. Está convencida, además de que “cuando la gente empieza a aprender, toma cada vez mejor y menos“.

Algunos de los invitados de “Checa en la Radio”.
Conocedora del mercado de vinos en todas las latitudes, Checa no da vueltas a la hora de revalorizar a lo producido en Argentina. Del torrontés salteño, por ejemplo, rescata su perfecto acuerdo con las empanadas del noroeste argentino, que suelen estar condimentadas con abundante comino.
En la radio y en la web
Auténtico nexo entre el buen beber y el buen vivir, este año Checa ha apostado por acercarse a su público también a través de la radio e Internet. En el primer caso, la cita es en Radio Palermo FM 93.9 todos los jueves de 20 a 21 horas. La propuesta resume un estilo ameno y desestructurado que se equilibra con las dosis precisas de novedades gastronómicas y buena música.
Más allá de esa cita semanal, la web de Checa aporta una útil agenda de catas, conferencias, presentaciones y eventos gastronómicos.
Texto: Andrés Bacigalupo
Más sobre Vinos en MV Blog:
Wine Spectator mira a la Argentina - Vinos codiciados y exclusivos en Pauillac
Vinos y festivales, al sur de Australia
Publicado en Julio 1, 2009
Miles de viajeros arriban todos los años a Adelaida para descubrir una ciudad llena de festivales y degustar los selectos vinos del Barossa Valley.

Australia sigue dando pasos firmes en la producción de vinos y ya piensa en el 2025 como el año que termine de consolidar su liderazgo en el sector. Pocos pueden arriesgar si ese objetivo se cumplirá pero lo cierto es que cada una de sus “wine regions” se esmera en sobresalir.
Con epicentro en Adelaida, la región del valle Barossa ofrece algunas de las más afamadas bodegas del país, entre ellas Penfolds, a la cuál nos referíamos hace meses en este espacio.

En Barossa, pequeña región de sólo 20 mil habitantes, algunos viñedos datan de 1840. Hoy posee más de 70 bodegas y la mayoría de ellas se especializa en Shiraz y Cabernet Sauvignon. Pese a la preeminencia de Penfolds, otras bodegas notorias como Peter Lehmann, Kaesler o Torbreck también se han abierto a los visitantes, que pueden degustar gratuitamente algunos de los vinos más selectos.

No sólo vinos
Fuera del innegable atractivo que ejerce el turismo enológico de sus regiones cercanas, Adelaida es un destino más que interesante. Más de un millón de personas viven en esta ciudad costera, que primero fue diseñada en un plano y luego creció de manera prolija.
Una serie de eventos han ubicado a esta metrópoli en la agenda de los amantes de la cultura. Desde 1960, se organiza el Adelaide Festival of Arts y desde 1997, el FEAST, uno de los acontecimientos emblemáticos para la comunidad gay de Oceanía y el Pacífico. Son veinte intensos días de cine, literatura y espectáculos de cabaret que atraen a miles de viajeros.
La oferta, extensísima, incluye además al Adelaide Christmas Pageant, una multitudinaria celebración de la Navidad, la más grande del mundo en su tipo, que ha llegado a congregar hasta medio millón de personas.
Megaeventos y exquisitos vinos, una combinación inteligente que sin duda no quisimos dejar de recomendar desde MV Blog.
Texto: Andrés Bacigalupo
Más Australia y Nueva Zelanda en MV Experiencias:
Valle de Shoalhaven - Huka Lodge, un hotel cerca de tres volcanes
California para enófilos: el “wine train”
Publicado en Junio 9, 2009
La región de Napa Valley es una de las principales áreas vitivinícolas de California y probablemente aquella que mayor partido le sacó al turismo enológico.

Opulenta, multicultural y variada. California, un verdadero “país” dentro de otro, es un estado enorme que no se agota en las colinas de Hollywood, en el puente de San Francisco ni en el vértigo cosmopolita de Los Ángeles.
Cuna de la industria del vino en EE.UU, fue el misionero español Junípero Serra quién plantó el primer viñedo en la zona, allá por el siglo XVIII. Los años pasaron y a pesar de la ley seca y de los terremotos, los valles del vino californiano se recuperaron una y otra vez hasta consolidarse entre las mejores regiones vitivinícolas del planeta.
Napa Valley, a sólo una hora en auto desde San Francisco, es una de las áreas emblemáticas del estado. De las 20 bodegas que había en 1975 ha pasado a más de 300 en la actualidad. Grandes o pequeñas, selectas o masivas, lo cierto es que todas ellas se han beneficiado del buen nombre de la región.
Las principales uvas que se cultivan son Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Chardonnay y Pinoit Noir. Todas ellas pueden ser degustadas en varias bodegas boutique que han surgido en los últimos años o bien en el Wine Train, una de las atracciones más buscadas por los viajeros.
Este ferrocarril parte de San Francisco y recorre las ciudades de Napa y Santa Helena, entre otros puntos. Durante el trayecto, que dura aproximadamente siete horas, se pueden contemplar algunos de los paisajes más fascinantes en un zigzagueo por los viñedos de todo el valle. En Santa Helena, además, hay cerca de una decena de restaurantes recomendables, como Tra Vigne Restaurant y Meadowood Napa Valley.
Elogiado por MSNBC.com como uno de los diez mejores viajes en tren del mundo, el Wine Train es otra de las experiencias que proponemos descubrir desde MV Blog, fieles en nuestra misión de descubrir placeres por todas las latitudes.
Texto: Andrés Bacigalupo
Más Regiones del Vino en MV Experiencias
Argentina: Valle de Uco - Australia: Shoalhaven Coast
Cada vez más viajeros recorren los Caminos del Vino
Publicado en Mayo 28, 2009
El turismo enológico en Argentina tiene muy buenas noticias: el año pasado 1 millón de turistas recorrieron las 163 bodegas que integran el sector. La novedad: hay más inexpertos, pero más curiosos.

La vasta geografía argentina, con su riqueza de climas y suelos, tiene su correlato lógico en la industria del vino: muchas variedades, cepas para todos los gustos y viñedos enclavados en paisajes sorprendentes.
Este auténtico patrimonio nacional es cada vez más apreciado por los visitantes extranjeros que llegan atraídos por la buena prensa de los vinos argentinos. Por caso, semanas atrás comentábamos aquí en MV sobre la distinción de un vino del Valle de Uco entre los enólogos de Londres.

Mendoza, Salta y San Juan son las provincias que más bodegas y circuitos ofrecen, pero es cada vez más notorio el surgimiento de otros caminos vitivinícolas en La Rioja (Valle de Famatina), Río Negro y Neuquén (en los márgenes del Río Limay) y hasta Catamarca (en el Valle Oriental).
2008 fue un año especialmente fructífero para el enoturismo: hubo 11% más de visitantes que en 2007 y el doble que en 2004. Liderada por Mendoza, esta tendencia se acentúa en ciertas regiones cuya infraestructura hotelera acompaña el espíritu de curiosidad de los turistas. Según los datos que maneja el sector, entre los viajeros hay cada vez menos expertos y más gente ansiosa de adentrarse en el fascinante mundo de las bodegas y los viñedos.
El Valle de Uco, las nuevas regiones patagónicas y Cafayate (en Salta) ofrecen su sello de identidad. Relieves y temperaturas variables, y la acertada decisión de abrir las bodegas y los viñedos al público, configuran una nueva aventura para quienes deseen combinar el placer del paladar con la cercanía a la naturaleza.

Texto: Andrés Bacigalupo
Más: Wine & Hoteles Boutique en Argentina
En la tierra del Beaujolais
Publicado en Abril 4, 2009
Una atmósfera medieval envuelve al castillo de Bagnols, quizás el mejor punto de partida para conocer la región del vino francés más liviano y frutal.

Elija un siglo al azar y luego pregunte a dónde tiene que ir para encontrar una fortaleza de esa centuria. En esta región francesa, las respuestas serán sencillas y no tendrá que recorrer demasiados kilómetros; hay más de un castillo para cada siglo.
El castillo de las Torres de Anse (del siglo XIII) o el de Montmelas (del siglo XVII) son sólo algunos ejemplos de la mágica atmósfera de Beaujolais, la región francesa ubicada entre Lyon y Borgoña, cuyo turismo no ha dejado de crecer animado por la atractiva combinación de sus palacios medievales y el ligero sabor de su vino típico.

Elaborado a partir de las uvas gamay, el Beaujolais es uno de los vinos afrutados más armoniosos, ideal para acompañar con quesos frescos. Estas vides son conocidas también con una larga lista de nombres, entre los que figuran olivette beaujolaise, melon noir y plant de montlambert.
Castillo cinco estrellas

Ubicado cerca de Lyon, el Château de Bagnols, reconvertido en un hotel de cinco estrellas (y cuyo restaurante ha sido reconocido con las estrellas Michelín) es uno de las mejores opciones de hospedaje de la zona.
Su construcción, que incluye un puente levadizo y torres de piedra, remite inevitablemente a vidas de príncipes y princesas. Y los detalles en las habitaciones, tal como contó un especialista para el diario inglés The Daily Telegraph incluyen vasos de plata y ropa de cama antigua de los bordados más sofisticados. Como para sentirse realmente un rey
Texto: Andrés Bacigalupo
Mar, vino y montaña: otro paisaje australiano
Publicado en Marzo 10, 2009
La costa de Shoalhaven, a sólo 2 horas de Sydney, se ha convertido en una región muy rica en viñedos. Asesorada por la enóloga Michelle Crockett, Crooked River es una de las bodegas “estrella” de la zona.

Cabernet Sauvignon, Chambourcin, Chardonnay, Arneis, Albariño, Zinfandel, Riesling, Sangiovese, Sauvignon Blanc, Semillón y Verdelho. Aunque Australia viene ganando fama por su uva “Shiraz” (o syrah), algunas bodegas se jactan de brindar un sólido abanico de cepas. Ese es el caso de Crooked River que, bajo las riendas de la enóloga Michelle Crockett, ha sido reconocida internacionalmente.
Pero acaso lo que convierte a Crooked River en un punto de innegable atracción es que su granja centenaria, ubicada a sólo 3 kilómetros del mar, ofrece un paisaje maravilloso -con suaves ondulaciones montañosas incluidas- y la infraestructura necesaria para sostener una cuota del creciente turismo enológico australiano.

Concluida en 2001, la finca de Crooked River tiene una capacidad de 280.000 litros de fermentación de acero inoxidable y depósitos de almacenamiento y 70.000 litros de barricas de roble. Bajo el manejo de Crockett (una verdadera excepción en un ámbito dominado por el sexo masculino) la bodega enfatizó su carácter artesanal. Por ello, las uvas son recogidas a manos y su jugo se extrae mediante la presión de un suave colchón de aire sobre el fruto. Así, se logran vinos suaves y de óptima calidad, aseguran sus propietarios.
Los viajeros amantes del buen vino pueden visitar la bodega, rodearse de paisajes imperdibles y conocer ciudades como Gerringong o Nowra. En la primera, dónde se encuentra esta bodega, también hay un restaurante para acompañar con platos exquisitos los vinos de Crooked River, todos elaborados a partir de uva de la misma finca. La especialidad es el Chardonnay.

Michelle Crockett, que ya lleva más de 10 años en la industria del vino, también asesora a 18 bodegas de las tierras altas y bajas de Nueva Gales del Sur. Pero elegimos Crooked River porque la singularidad de su paisaje, su proximidad al mar y su distancia de Sydney, (la principal ciudad del país) la convierten en una opción más que interesante.




















Dejános tus comentarios