Prada a tus pies

Publicado en Noviembre 17, 2008

Nieta del fundador de la clásica marca italiana, Miuccia Prada no sólo renovó un imperio de casi 90 años con su estilo desenfadado. También impuso la línea Miu Miu, que incluye zapatos audaces que ganan fama a cada paso.

           En los largos años que van de 1913 hasta fines de la década del ´70, Prada sostuvo su creciente renombre mundial asociada casi exclusivamente a las pieles y el cuero. Pero mucho antes de que Meryl Streep deslumbrara en El Diablo viste a la Moda (recordemos que el título original en inglés es The Devil wears Prada), la firma italiana ya era un imperio consolidado, aunque quizás con un exceso de sobriedad.
         En 1978 el arribo de Miuccia Prada a la dirección general de la compañía comenzó a cambiar las cosas. Y aunque no fueron pocos los que dudaron de la idoneidad de una licenciada en Ciencias Políticas para liderar a un gigante de la moda, Miuccia (o “Miu Miu”, su apodo de pequeña) sorprendió a propios y extraños. Incursionó de lleno en la alta costura, compró Fendi (que después vendería al holding LVMH) y creó el sello de Miu Miu, una línea de accesorios que acabaría conquistando los deseos femeninos. Sobre todo, desde los pies.

          En la última Semana de la Moda de París, las creaciones de Miu Miu impresionaron por su osadía. Flores, hadas, sedas, colores cálidos en tonos tenues y la sencillez de un diseño limpio y al mismo tiempo muy llamativo. El toque chic no estuvo ausente y tal como muestran algunas de las imágenes quedó representado por tacones altos y materiales como el terciopelo.

Más:
Modelos Miu Miu 2008
Texto: Andrés Bacigalupo

Bottega Veneta, o el ícono del lujo discreto

Publicado en Octubre 8, 2008

Menos famosa que Yves Saint Laurent y mucho más sobria que Roberto Cavalli o Agent Provocateur, la marca italiana combina el reconocimiento con el bajo perfil.

          ” Tus propias iniciales deberían ser suficientes. Hay personas que necesitan un logo para reclamar un determinado estatus, porque quieren pertenecer a un clan. Y esas personas no son nuestros clientes. Porque el nuestro es un producto un poco alejado de lo que hacen otras marcas de lujo. Artesanal, sin ningún logotipo. Un producto de lujo no tiene por qué ser una exhibición de dinero”. El diseñador Tomas Meier resume así la filosofía de Bottega Veneta, la marca italiana de lujo que viene creciendo desde 2004 entre las altas casas de moda europeas y mundiales.
            Los expertos dicen que ha sido el triunfo de la discreción. Una sencilla originalidad que se impone de a poco frente a los diseños algo más chillones de Yves Saint Laurent, Balenciaga o Stella McCartney, por nombrar algunas marcas de las que podría ser competencia. Y lo de “podría” se debe a que, aún teniendo en mente a los consumidores del lujo, las estrategias para alcanzarlos parecen ser bien distintas.
          Ni siquiera la compra de Bottega por parte de Gucci pudo desvirtuar el estilo o influir en la serie y las fabricaciones. Meier no revela grandes secretos pero valoriza la tarea de estimular a los artesanos. “Está bien introducir técnicas y modelos que sean un reto para ellos y que eviten que tengan que ir a la fábrica cada día a hacer exactamente lo mismo. Yo les doy ideas, pruebas de diseño y espero a ver si se pueden realizar. Y cuando lo consiguen, vuelven con una enorme sonrisa en la cara“, ha dicho Meier.

Series limitadas y colores que “no gritan”

           Como otras marcas de lujo, Bottega Veneta aspira a la exclusividad. Han llegado a lanzar series de apenas 35 unidades ; “hitos que no podemos repetir”, en palabras del diseñador.
         Además de bolsos y carteras, los otras creaciones en cuero de Bottega Veneta incluyen ediciones especiales de agendas (para los que todavía no perciben glamour en una palm).
         El otro rasgo distintivo de Bottega Veneta es su arco cromático: en colores que van del beige al hielo, pasando por camel, hueso y marfil , la marca italiana ha invitado más de una vez a guardar los colores ácidos y redescubrir los tonos pasteles.
         En 2006, Bottega Veneta fue designada como la mejor marca de lujo. Su estilo, definido como “atemporal” por los especialistas, quizás explique el éxito de una transgresión que se pronuncia en voz baja y que subsiste sin sobresaltos.

Texto: Andrés Bacigalupo