Viajando a la ciudad de Kafka
Publicado en Agosto 12, 2009
Dueña de una identidad única, Praga ya figura entre las 20 ciudades más visitadas del mundo. De Nové Město (la “ciudad nueva”) a Malá Strana, hay mucho por descubrir.

Kafka, Milan Kundera, la música clásica de su filarmónica, la historia, las cervecerías tradicionales. Una innumerable cantidad de evocaciones han convertido a la capital de República Checa en una ciudad que despierta toda clase de curiosidades. La realidad no parece decepcionar a los viajeros. Euromonitor ya la ha clasificado como una de las 20 ciudades más visitadas del mundo. Razones, al parecer, sobran.
Algunos de los motivos están a la vista. Semanas atrás, en MV Experiencias recordábamos la herencia del genial arquitecto Frank Ghery y su Casa Danzante. Esta magnífica obra se halla en la zona conocida como Nové Město (”ciudad nueva“), uno de los puntos más dinámicos de esta urbe de casi dos millones de almas.
Nové Město, cuyo epicentro comercial es la Plaza de Wenceslao, es también el distrito dónde se levantan algunos de los hoteles más sofisticados de la ciudad. Allí, por ejemplo, encontramos al Yasmin Hotel, con 198 habitaciones y un diseño audaz y contemporáneo, ideal para quienes valoran los detalles y la armonía.

El Yasmin -elogiado por Mr y Mrs Smith, los expertos en hotelería de los que ya hemos hablado alguna vez- tiene cuartos muy espaciosos y un restó-café cuya decoración amena se luce con las lámparas de Tom Dixon. Cierto que la carta del menú es también muy completa: además de las típicas comidas checas, se pueden degustar platos coreanos o alemanes.

La ubicación del hotel es perfecta para idear recorridos por el resto de la ciudad. Fuera de Nové Město, no pueden dejar de visitarse las otras zonas históricas de Praga. Empezando por Staré Město, el rincón medieval de esta capital y siguiendo por Malá Strana, que además de regalarnos la vista a algunos palacios fabulosos (Smirickych, Schönborn y Vrtba son los más conocidos) nos espera con el Museo de Franz Kafka, abierto desde 2005.
Después de nuestra experiencia anterior en Munich, el corazón de Europa nos ha vuelto maravillar 300 kilómetros hacia el oeste, en la ciudad que muchos han bautizado como “la de las cien torres“.
Texto: Andrés Bacigalupo
Más destinos europeos en MV Experiencias
Estocolmo - El mejor restó en Viena - Mediterráneo Francés - Cerdeña
Bruselas, eterna y renovada
Publicado en Julio 27, 2009
El dinamismo de la “capital” no oficial de Europa invita a descubrir una ciudad milenaria, bilingüe y con grandes atractivos. Además, un hotel para agendar.

80 museos, 1800 restaurantes, más de un millón de habitantes y un pasado milenario que comenzó a escribirse en el año 979, cuando los descendientes de Carlomagno la fundaron. Bruselas, que oficia como capital de la Unión Europea, es una ciudad fascinante y los viajeros apasionados podrían pasar largas semanas y no acabar de descubrir sus encantos.
La historia de la ciudad se materializa en varios castillos e iglesias medievales pero la mirada al futuro se hizo palpable en 1958, año en que se inauguró el Atomium. Este monumento a la energía atómica representa los nueve átomos de un cristal de hierro. Las esferas están interconectadas entre sí y es posible recorrerlas mediante escaleras mecánicas.

En el Atomium, los viajeros podrán contemplar exposiciones de arte permanentes (como la dedicada a la década del ´50 en la esfera “Henri Storck“) y hasta almorzar en Waterkeyn Sphere, dónde hay un bar.
Eso si: antes o después de este ineludible tour, hay que pensar en alojamientos de categoría. Y Be Manos podría ser la respuesta.

Be Manos hotel boutique
Se trata de un lujoso hotel de 60 habitaciones, cuya decoración monocromática remite a una estética que podría calificarse como “retro chic”. Elogiado por los expertos Mr and Mrs Smith, es un establecimiento al que no le falta ningún servicio y se recomienda especialmente por su ubicación. Menos de 10 minutos desde la estación central de Bruselas y muy cerca del célebre monumento Mannekin Pis.
La experiencia de recorrer el Atomium puede encontrar allí su complemento perfecto para disfrutar Bruselas.

Texto: Andrés Bacigalupo
Más hoteles de Europa en MV Experiencias:
Chateau St. Gerlach en Maastricht (Holanda) - Anna Hotel en Munich (Alemania)
El arte y lo natural, según Jules Ober
Publicado en Julio 22, 2009
Reconocida en su paso por medios como Vogue, Elle y L´Express, la fotógrafa australiana propone ahora nuevas miradas sobre los paisajes de la naturaleza.

Tiene un sólido currículum como fotógrafa de modas. Pero Jules Ober (Sydney, Australia, 1962) ha reenfocado su trabajo en una dirección impensada, experimentando con la fotografía digital y sobre todo, proponiendo nuevas miradas.
Desde 2005, Ober trabaja en la fotografía abstracta combinando los paisajes de la naturaleza con la arquitectura y se identifica plenamente con el medio digital, del cuál ha sabido maximizar los mejores recursos.
Inspirada en los principios de la arquitectura orgánica, Ober ha explorado la posibilidad de que los otros “eduquen” su mirada y puedan salirse de los cánones tradicionales de observación. Tal como ella misma dice desde su web, se trata de olvidar la composición fotográfica tradicional, anclada en un punto fijo, y sustituirla por un recorrido más azaroso; “vagar a través de una imagen puede resultar en vueltas inesperadas”.

Es una invitación más que interesante. “Elijo detalles, texturas, colores, formas y luces y los pinto juntos para formar un nuevo paisaje“, sugiere Ober, que ha trabajado para algunos de los mejores hoteles de lujo de Australia. En el Lizard Island, por ejemplo, fue la encargada de decorar 35 habitaciones con fotos del entorno natural del resort.
Versátil y sin miedo a las experiencias inéditas, Jules Ober ha dejado la huella de su arte en proyectos tan disímiles como la campaña Les Eaux para Kenzo Parfums (2004) y la exposición “Coral Sea Calling” en el Museo Acuario de Port Douglas (North Queensland, Australia).

Fotos: Visual Art Networks
Texto: Andrés Bacigalupo
Más sobre fotografía en MV Experiencias:
Mireille Astore
Por los puentes de Estocolmo
Publicado en Julio 18, 2009
Dispersa entre 14 islas, la capital sueca ofrece las maravillas de su cultura y la benevolencia de un clima que, este mes, atenúa su tradicional frío. Conozca un hotel ideal para alojarse.

Julio es uno de los mejores meses para recalar en Estocolmo. Por esta época, los fríos boreales merman lo suficiente como para transitarla de punta a punta y descubrir algunos de los rincones maravillosos que tiene para ofrecer.
Por empezar, el viajero descubrirá que “la Venecia del Norte” no es un eslogan vacío. La capital de Suecia, repartida entre 14 islas, es un archipiélago urbano interconectado por 57 puentes. Atravesarlos es inevitable pero también una experiencia magnífica.

De una isla a otra se descubren los contrastes. Puede pasar de la estética “dura” de Norrmalm (el barrio de los negocios) al laberinto de pequeñas calles de la Ciudad Vieja (Gamla Stan).
Hay muchos lugares para ver y conocer en la ciudad de Ingrid Bergman y Greta Garbo. Puede ser un visita comentada por Gamla Stan o los viajes en barco que acaban y terminan en Stallmästaregården.

Un gran hotel boutique
El alojamiento en la capital sueca también puede guardar una agradable sorpresa. Si a hoteles boutique nos referimos, el Berns Hotel es una alternativa sofisticada y al mismo tiempo ideal para turistas jóvenes.
Berns consta de 65 habitaciones, está muy cerca del Palacio Real y de la Ópera (entre otros puntos de referencia importantes) y su ambientación ultramoderna es el resultado de la constante renovación que ha vivido el edificio, que data del siglo XIX.
Algunos de los detalles que más hemos considerado son el trabajo de diseñadores de renombre como Philippe Starck y su acertada decoración combinando madera de cerezo y mármol.

En nuestro recorrido por los hoteles de diseño europeos, Berns ocupa sin duda un lugar importante, junto al 101 Hotel de Reyjavik (Islandia) y al Anna de Munich (Alemania), por nombrar sólo dos.
Texto: Andrés Bacigalupo
Más Viajes y Hoteles en MV Experiencias:
Caribe - España
Una habitación con los aires de un genio
Publicado en Julio 13, 2009
Hombre clave en la arquitectura del siglo XX, Ludwig Mies van der Rohe desarrolló un estilo singular que, a partir de su desembarco en la Exposición Internacional de Barcelona, lo consagró definitivamente.

Corría el año 1929 cuando Barcelona realizó su segunda Exposición Universal (la primera había sido en 1888). Y aunque participaron una veintena de países, fue Alemania la que se robó las miradas y la admiración de la mayoría.
El responsable se llamó Ludwig Mies van der Rohe. A este arquitecto y diseñador industrial nacido en Aquigsrán, le habían encargado la misión de proyectar el Pabellón de Alemania.
Su logrado trabajo lo colocó por encima de los demás expositores. Mies no sólo consiguió ser la atracción de la Exposición. Su obra pasaría a ser todo un hito para la arquitectura del momento. La simplicidad de los elementos y la composición lo convirtieron en el introductor del racionalismo arquitectónico en España y en uno de sus más fieles representantes a nivel mundial.
El novecentismo comenzaba a desterrar al modernismo y -tanto Mies como la expo de Barcelona 1929- pueden entenderse como un punto de inflexión clave para los desarrollos ulteriores.

En Mansion Vitraux Boutique Hotel, dónde nos guía una pasión por el diseño que siempre queremos compartir, ese momento paradigmático para la arquitectura, está especialmente evocado en la habitación 104.
Tal como muestran las fotografías, la ambientación y la selección de los elementos de la habitación se siguieron bajo la inspiración de Mies y de aquel simbólico año 1929. Año en que, no sólo Barcelona, comenzaba la transición hacia nuevos conceptos de diseño.

Texto: Andrés Bacigalupo
Más habitaciones de Mansion Vitraux: 201
Rediseñando espacios
Publicado en Julio 4, 2009
Al frente de la firma Axismundi, John Beckmann ha trabajado en la redecoración de toda clase de interiores. La sofisticación y sus detalles acertados han dado nueva vida a espacios centenarios.

Liderando la compañía Axismundi, el arquitecto y diseñador estadounidense John Beckmann se ha convertido en un referente de la remodelación de interiores de alto nivel. Su firma ha transformado, por ejemplo, una casa de campo en el exclusivo suburbio neoyorquino de Greenwich. La mansión de 1850 ha sido renovada sin perder completamente su esencia histórica. Y puede decirse que el toque de Beckmann es mucho más que cosmetológico (ver foto inferior).

Los logros de Beckmann han aparecido en revistas como Wallpaper o Blueprint y aún en los suplementos del New York Times. Ha sido un efecto de prensa casi inevitable si se tiene en cuenta que su trayectoria, sobre todo pero no únicamente en Axismundi, viene marcada por su increíble capacidad para renovar los espacios interiores.
Un momento clave de su currículum es el año 1996, cuando la Fundación Graham para Estudios Avanzados en Bellas Artes premió su libro “The Virtual Dimension: Architecture, Representation and Crash Culture“. Aunque nada habla mejor de Beckmann que las fotografías que aquí compartimos con ustedes.






















Dejános tus comentarios