Lo que ellos quieren, desde hace un siglo
Publicado en Julio 5, 2010
La casa de moda italiana Ermenegildo Zegna cumplió cien años. Lo festejó con pompa en Milán y sigue reafirmando su estilo: discreción y, al mismo tiempo, suma elegancia.

Los números son elocuentes: 4 generaciones, 500 tiendas propias, 60 países y 100 años. Desde que Ermenegildo Zegna fundara en 1910 la que por entonces no era más que una sastrería ha devenido con el tiempo en un imperio de moda que se afianza en todos los continentes.
¿Secretos? Como suele ocurrir, los éxitos empresariales no se explican en pocas palabras. Pero acaso sea justo decir que los Zegna -un clan familiar y financiero hasta ahora indisoluble- han sabido captar las enormes transformaciones en la relación entre el hombre y la moda.

Así, en 1968 fueron una de las pocas marcas que se animó a trastocar el (hasta entonces) estructurado guardarropas masculino. Impusieron comodidad y elegancia, ampliaron los colores “permitidos” y -en definitiva- llevaron al pret-a-porter detalles antes reservados sólo a sastres especialistas.
Aquella renovación no se pasó al otro extremo; Zegna sigue vendiendo un estilo discreto.

Cada vez más productos
La primera centuria de existencia de Zegna se cierra con un mercado enorme y competitivo dónde los italianos saben hacerse lugar. Su cartera de productos ahora incluye desde ropa formal y deportiva hasta calzado, perfumes, anteojos de sol y accesorios para la piel.
La novedad de 2010, sin embargo, es la línea de ropa interior, un rubro al que hasta ahora la firma -tanto a través de sus líneas Ermenegildo Zegna como Z Zegna- no se había atrevido a incursionar.
Más allá del éxito comercial que pueda cosechar en estos nuevos productos, Zegna parece prometer que seguirá siendo fiel a sí misma sin dejar de interpretar lo que los hombres quieren.
Texto: Andrés Bacigalupo
Relacionados MODA en MV Blog:
Fragancias de Hugo Boss - Lo mejor de Milano Moda Uomo
Un siglo y medio con TAG Heuer
Publicado en Mayo 28, 2010
La firma suiza de relojes de alta gama celebra sus 150 años de historia lanzando al mercado el Pendulum Grand Carrera. Leonardo Di Caprio y la automotriz Tesla también hacen parte en los festejos.

Es una de las firmas insustituibles en el mercado mundial del lujo. Fue fundada en 1860 por Edouard Heuer y paulatinamente ganó prestigio al compás de sus desarrollos técnicos y del incontestable sentido de la oportunidad de sus impulsores comerciales.
Además de patentar su primer cronógrafo en 1882, Edouard Heuer supo que en el vínculo con el deporte y el automovilismo había oportunidades para no dejar pasar. Así, en 1911 ideó el primer cronógrafo para autos y aviones. Luego, en las Olimpíadas de 1920, 1924 y 1928 (Amberes, París y Ámsterdam, respectivamente) los cronómetros de su firma fueron los oficiales para todas las competencias.

En la década de 1960, con la firma plenamente consolidada, Heuer es absorbida por TAG y el nombre oficial de la marca queda tal como la conocemos hoy. Actualmente, el holding LVMH -que también posee Fendi y Givenchy- está a cargo de la compañía.

Di Caprio y Roadshow
Para festejar su siglo y medio de vida, TAG Heuer comenzó este mes con una serie de eventos y presentaciones comerciales extraordinarias. Primero, una pomposa fiesta con Leonardo Di Caprio como embajador oficial de la firma. Luego, ese mismo evento sirvió para la presentación del Pendulum Grand Carrera, el primer reloj con movimiento sin un espiral.
El aniversario será festejado además en alianza con la compañía automotriz Tesla, líder del mercado de vehículos eléctricos de alta gama. El fabricante diseñó el TAG Heuer Tesla Roadster, que ya fue presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra.
Este estupendo vehículo es, además, el inseparable acompañante de una serie de exposiciones itinerantes que le mostrarán al mundo la vitrina con los mejores relojes de todos los tiempos. Esta exhibición finalizará en octubre de 2010 y habrá recorrido Tokio, Londres, Los Ángeles, Miami, Milán, Beijing, Moscú y Mónaco, entre otras ciudades.
Texto: Andrés Bacigalupo
Relacionados en MV Blog:
Breitling y Travolta - El reloj del Dakar - Aston Martin
Sudáfrica en un tren de lujo
Publicado en Marzo 21, 2010
“The Blue Train” es una de las maneras más recomendables de descubrir Sudáfrica. Entre Pretoria y Ciudad del Cabo, el trayecto permite disfrutar de paisajes increíbles y muchos placeres a bordo.

Son más de 1600 kilómetros. El tren parte de Pretoria y, con destino final hacia Ciudad del Cabo, recorre el interior sudafricano en una especie de línea diagonal a través de la cuál es posible observar paisajes magníficos.
Además de la sabana, por las ventanas de este ferrocarril de lujo los pasajeros pueden ver extensos viñedos en el valle de Hex, ondulaciones de colores muy vivos cerca de la cordillera de Witteberg, la mina de diamantes en Kimberley y un sinfín de escenarios naturales que muestran otra faceta de Sudáfrica, más allá de su lado salvaje. Aunque el “Blue Train” tiene servicio ininterrumpido durante todo el año, se aconseja abordarlo en verano.

Entre Ciudad del Cabo y Pretoria, hay algunas ciudades que vale la pena conocer. La más importante del camino es Bloemfontein, “tercera capital” del país (por ser sede del Poder Judicial). En esta metrópoli de 600 mil habitantes, los amantes del rugby no deberían dejar de visitar el Cohet Visser Rugby Museum. La ciudad cuenta también con un enorme zoológico y un impresionante jardín de orquídeas.

Lujo a bordo
Paisajes aparte, el “Blue Train” es un viaje en sí mismo. Dotado de todas las comodidades y con un servicio gastronómico de primera línea (se puede elegir desde platos locales hasta comida kosher o vegetariana), los viajeros disponen además de suites amplias diseñadas predominantemente en madera.
En este auténtico tren-hotel, incluso se puede contar con un mayordomo propio y el viaje será aún mejor. La travesía dura aproximadamente 27 horas.
Texto. Andrés Bacigalupo
Más sobre Sudáfrica:
Qué hacer en Johannesburgo
Más Viajes en Tren en MV Blog:
Wine Train en California - El tren de Flam en Noruega
Wyler Genève, el reloj del Dakar
Publicado en Enero 2, 2010
Elaborado con una combinación de materiales nobles y ligeros, el reloj oficial del rally es una auténtica joya de edición limitada.
La firma ya tiene 75 años de historia y un prestigio bien ganado en el mercado. Desde que Paul Wyler la fundó, la compañía ha seguido en manos de sus herederos sin perder su posicionamiento entre las marcas de alta gama en relojería y joyería.
Lo más destacado en la elaboración de sus piezas es la utilización de materiales ligeros como el carbono y el titanio combinados con oro y tantalio, metales más raros (y codiciados) que le otorgan a los productos un carácter único.
Por caso, el Wyler Genève (el reloj oficial de Rally Dakar Argentina-Chile 2010) está hecho con un caja extremadamente resistente elaborada con tantalio. Este noble y escaso metal es el que le confiere a la pieza un delicado tono entre azul y grisáceo.

Participantes y piezas
Acompañando todas las ediciones del Dakar, Wyler ha diseñado el Genève con el “detalle” de lanzar al mercado una exclusiva colección de sólo 182 piezas, número que rememora la cantidad de participantes en la primera edición del rally, que tuvo lugar en 1979. Además, en la cara posterior de la caja en cristal de zafiro puede leerse la frase “Oficial Watch of the Dakar Rally“, grabada en láser.
Texto: Andrés Bacigalupo
Más sobre Relojes en MV Blog:
Bugatti Type 370, el reloj de Bugatti y Hermès - Hysek Colosso
Victorinox cumple 125 años
Publicado en Diciembre 7, 2009
Una de las compañías suizas más emblemáticas celebra su cumpleaños presentando ediciones limitadas de dos relojes exclusivos y prometiendo ampliar su gama de productos.

La historia, por muchos conocida, comienza en 1884 en el corazón de los Alpes, más precisamente en la pequeña ciudad de Ibach. Karl Elsener, por entonces al frente de un modesto taller de cuchillos, se convierte en el proveedor oficial del ejército suizo. Su ya famosa navaja de bolsillo se patenta trece años más tarde y desde entonces la empresa no deja de afianzarse.
El reconocimiento a Victorinox, íntimamente ligado al manejo familiar de la firma (que sigue hasta hoy), se internacionaliza después de la Segunda Guerra Mundial, cuando los americanos descubren las virtudes de lo que popularmente se conoce como “cortaplumas”.

125 motivos
Aunque Victorinox continúe siendo automáticamente asociada a las navajas, la firma es hoy un holding que produce y comercializa desde relojes de alta gama hasta perfumes y equipajes para viajeros.
Por eso, este año, a propósito de su cumpleaños número 125, la compañía ha lanzado al mercado mundial dos novedades más que interesantes para los amantes de la relojería. Por un lado, el reloj Jubilee Edition, que sólo se fabricó durante este año.
Por otro, el Limited Edition, que hace estricto honor a su nombre con el lanzamiento de sólo 125 piezas para todo el planeta. El modelo (foto principal) se caracteriza por contar con una combinación única de rojo intenso y amarillo oro en la esfera.

Auténticos ejemplos de la perfección suiza, estas piezas reúnen la calidad y la sofisticación de una marca que fue capaz de permanecer en el tiempo y generar una fiel legión de consumidores.
Texto: Andrés Bacigalupo
Relacionados en MV Blog:
El reloj de Bugatti Veyron
Hysek Colosso
Lujo e historia en la campiña inglesa
Publicado en Septiembre 2, 2009
El que fuera un antiguo refugio de cacería con reminiscencias monárquicas, se ha convertido en un hotel boutique sofisticado, halagado por su impactante diseño y por el nivel de su gastronomía.

¿Escapar del ruido incesante de Londres? ¿Hallar un sitio que condense la tranquilidad de la campiña inglesa con el pasado aristocrático de otras épocas? El pequeño pueblo de Egham podría ser la respuesta a estos interrogantes. A sólo 30 kilómetros de la capital británica, en el condado de Surrey, encontramos esta pequeña localidad de sólo 5 mil habitantes, rodeada de praderas que parecen pintadas.
Ese marco natural es el que envuelve a Great Fosters, un hotel sofisticado que ejemplifica a la perfección el estilo de la llamada arquitectura isabelina. Precisamente, la leyenda indica que fue la propia reina Isabel I la que pisó este edificio en el siglo XVI, que por entonces servía como refugio para cazadores. Pero fue en 1931 cuando la construcción se convirtió en hotel.

Grandes y prolijos jardines afuera y una lujosa ambientación adentro, convirtieron a Great Fosters en el sitio perfecto para la celebración de bodas. Por ello, es común que muchos viajeros lo hayan descubierto gracias a esas celebraciones.
Great Fosters tiene su mérito también a la hora de la gastronomía. Su restaurante Oak Room, especializado en alta cocina, posee un menú variable a lo largo del año, con la idea de que los platos contengan los mejores ingredientes según la temporada del año.

Este estupendo hotel, al que llegan ingleses y extranjeros durante todo el año, tiene su punto débil en la piscina (que no es muy grande). Sin embargo, la calidad de los servicios que ofrece y el valor agregado de su impecable ambientación lo compensan con creces. Tanto es así, que el 75% de los usuarios de TripAdvisor lo recomiendan.




















Dejános tus comentarios