Estrellas del jazz en Buenos Aires

Publicado en Diciembre 6, 2009

Fred Hersch, Ernesto Jodos y Carme Canela son algunas de las figuras del género que se lucieron en el Buenos Aires Jazz 09. El martes, la Orquesta Nacional de Jazz de Francia en el Coliseo.

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           Un importante número de melómanos argentinos y extranjeros están disfrutando de gratos momentos de jazz desde el jueves, cuando inauguró oficialmente el Festival Buenos Aires Jazz 09, organizado por el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires y con la dirección artística de Adrián Iaies.
            Del notable grupo de artistas convocados para la ocasión, quizás el nombre de Fred Hersch sea el que más atención ha acaparado. El pianista de Cincinatti -que además de actuar ofreció una clínica de jazz a músicos argentinos- se presentó en el Teatro Alvear con un resultado más que satisfactorio: crítica y público lo reconocieron por igual. Para Pablo Gianera, de La Nación, su concierto fue sencillamente “excelente”.

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Billie Holiday, icono femenino del género, será homenajeada el martes.

             Hersch se presentó junto a Matt Penman (contrabajo) y Nasheet Waits (batería) y tal como remarca Gianerael virtuosismo estuvo en cada uno de los vértices del trío aunque fue Hersch quien llevó las riendas, como quedó claro en el último tema, In Walked Bud, cuando le pidió a Penman que dejara de tocar para quedar en dúo con la batería“.

 El martes, la Orquesta de Francia

               Buenos Aires Jazz 09 termina el martes y cierra con una presentación estelar: la Orquesta Nacional de Jazz de Francia. Bajo las riendas de Daniel Yvinec, la orquesta arriba a Buenos Aires por primera vez y promete desplegar sobre el escenario su bien ganada fama de vanguardismo y talento juvenil.
            En el concierto, que tendrá lugar en el Teatro Coliseo, los franceses rendirán tributo a Billie Holiday, considerada por muchos la voz femenina más influyente en el género.

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Texto: Andrés Bacigalupo

Fusión con raíces criollas

Publicado en Noviembre 16, 2009

La combinación entre tango, jazz y música electrónica es la seña de identidad de San Telmo Lounge, una banda argentina con proyección internacional que ya pisó escenarios en Holanda, Francia, Italia y Alemania.

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                Hay que retrotraerse al año 2001 y ubicar a Martín Delgado (guitarrista) en Nueva York para comenzar a contar la historia de San Telmo Lounge, una banda que ya tiene 3 CD editados y planea el cuarto para comienzos de 2010.
           “La electrónica siempre me resultó atractiva por sus inmensas posibilidades de experimentación tímbrica y sonora; además, ésta comenzó a aportar sus elementos a casi todas las músicas de todas las regiones del mundo, y el hecho de que lo hiciera también con el tango no era una idea demasiado descabellada“, cuenta Delgado en un reportaje.
            Junto a Pablo Gaitán (bandoneón), Lucas Plolichiso (teclado) y Maximiliano Natalutti (violín), Delgado ha visto con satisfacción que los seguidores del género los acompañan. Primero fue con “McDougall Tango” (2003), luego con “Madrugada en Backcelonia” y finalmente “Electrocardiotango” (2008) de cuya canción Viaje Secreto es el vídeo que reproducimos a continuación.

En Europa sí se consigue          

          El año pasado fue especialmente significativo para la banda, que se presentó con éxito en algunas ciudades europeas. En enero, fue el turno de los Festivales de Tango en Italia, con presentaciones en Roma y Cesena. Más tarde, llegó una pequeña gira por tres ciudades francesas y a fin de año, San Telmo Lounge tocó también en Berlín, Ámsterdam y Eindhoven.
         Desde MV Experiencias queremos compartir el trabajo de esta banda con ustedes, deseando, además, que San Telmo Lounge continúe cosechando adhesiones a sus logradas y exquisitas fusiones musicales.

Texto: Andrés Bacigalupo
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Melody Gardot, la terapia del jazz

Publicado en Agosto 10, 2009

Una historia difícil y conmovedora hizo trascender el talento de Melody Gardot, la joven de Filadelfia que le mostró al mundo el poder del jazz.

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            “Paz hecha música” es una las definiciones que se han dado del estilo de Melody Gardot. Con sólo 24 años, esta muchacha oriunda de New Jersey (aunque su infancia y adolescencia transcurrieron en Filadelfia) conquistó a los amantes del jazz en un momento inesperado de su vida.
           La de Melody es una de esas historias atípicas que merecen ser rescatadas. A los 19 años, circulaba en bicicleta por un suburbio de Filadelfia cuando un camión la atropelló. El accidente, no sólo postró a Melody en una cama durante largos meses; también le dejó secuelas neurológicas.
             Fue entonces que, conociendo la pasión de la chica por el jazz, los médicos le recomendaron que compusiera y grabara canciones. A su entender, la actividad mental que implicaba producir música iba a beneficiarla. 

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             No se equivocaron. A pesar de que las consecuencias de aquel suceso no han desaparecido hasta el día de hoy (debe llevar siempre anteojos oscuros y tiene hipersensibilidad al ruido), Melody lleva grabados cuatro álbumes.
           Por ser el primero, Some Lessons: The Bedroom Sessions (2005) es, indudablemente, su trabajo más emotivo. Además de “Wicked Ride“, “Momma” y “Cry Wolf“, este álbum contiene también “Down My Avenue“, parcialmente cantada en francés.
            Sin embargo, 2008 fue un año especialmente positivo para Melody, cuando la canción “Worrisome Hart” trepó hasta el puesto 25 de las mejores canciones del género según la revista Billboard.
          Por eso, desde MV Experiencias, queremos compartirla con ustedes, seguros de que sabrán reconocer que el singular talento que se ocultaba detrás de esta peculiar historia de vida.

Texto: Andrés Bacigalupo
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Chicago, una vez más

Publicado en Octubre 15, 2008

Sede de los edificios más altos del planeta. Sinónimo del jazz y cuna del soul. Clásica y vanguardista a la vez. Aunque Chicago nunca dejó de deslumbrar, ahora el Sax Hotel es la nueva excusa para volver.


            El jazz es originario de Nueva Orleans y los primeros edificios altos se asomaron bajo el sol de Nueva York. Pero Chicago, la tercera ciudad más grande de EE.UU, siempre ha sabido importar los logros de los demás para llevarlos a su máxima expresión.
        Es así como la Torre Sears y el John Hancock Center son dos de los edificios más altos del planeta. El primero, con 108 pisos le arrebató el primer puesto al World Trade Center neoyorquino en 1973.
      Algo similar puede decirse del jazz, un ritmo que la ciudad adoptó con fanatismo desde sus comienzos y que fue la música de aquellos locos años 20, verdadera época bisagra en que las nuevas tendencias desafiaron con éxito los antiguos mandatos sociales.
        Chicago, cosmopolita y enorme, es también la más multicultural de las urbes ubicadas al interior de Norteamérica. Al lado de la exuberancia arquitectónica de los rascacielos del Loop, conviven huellas de los más grandes artistas. La Miss Chicago de Joan Miró y un trabajo sin nombre de Picasso en la entrada del Daley Center tal vez sean los ejemplos más elocuentes.

Sax Hotel

            En las orillas del río Chicago y muy próximo al emblemático distrito de Loop se encuentra el complejo Marina City. Hogar del legendario House of Blues, Marina City es un dinámico centro comercial de marcas de lujo. Es también el sitio perfecto para encontrar un gran hotel como el Sax, que presume de sus 375 habitaciones y de su moderado estilo bohemio y europeo.
          Sax es probablemente el hotel boutique más grande del mundo y su diseño fusiona elementos provenientes de todas las culturas. El resultado es un vanguardismo firme (aunque no furioso) pero que constituye una excepción notable si se lo compara con las grandes cadenas hoteleras presentes en la ciudad.
      Los tres tipos de habitaciones son Cabin, Junior y One Bedroom, que varían notoriamente en tamaño y suman algunas amenities muy apreciadas.

Amenities tecnológicas

        La última de ellas -y una de las más elogiadas por los visitantes- es la llamada Microsoft Experience, un acuerdo entre el hotel y el gigante informático que ha dotado de amenities de alta tecnología a todo el establecimiento.
        En ese sentido, el Sax ha incorporado The Studio, un espacio donde confluyen las opciones más avanzadas en entretenimiento digital. The Studio incluye laptops, reproductores Mp3 Zune, consolas Xbox para juegos, televisores de alta definición, sonido surround y películas. Además, los servicios incluyen a un mayordomo capacitado para brindar soporte en caso de que los huéspedes tengan dudas sobre el manejo de los equipos.
        Con un sello cultural bien definido, acento cosmopolita y prioridades high tech para los que la elijan, Chicago promete un interesante equilibrio entre paseos, jazz y vida nocturna. El Sax Hotel se ocupa del resto.

Texto : Andrés Bacigalupo
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