19 excusas para conocer Módena
Publicado en Septiembre 3, 2010
Massimo Bottura es uno de los mejores chefs de Italia. Admite que no se cansa de buscar el equilibrio entre texturas y sabores mientras exhibe con orgullo las dos estrellas Michelín con las fue distinguido.

La Osteria Francescana se sitúa en el corazón histórico de Módena, una ciudad en la que aún no se apagó el resplandor del Renacimiento y dónde se tiene la sensación de caminar todo el tiempo entre obras de arte maravillosas. De hecho, uno de los puntos históricos más visitados de Módena es la Galería Esténse, dónde pueden apreciarse los trabajos más significativos de pintores como Velásquez o El Greco.
Ubicada a 400 kilómetros de Roma (y a sólo 170 al sur de Milán), Módena es también el hogar culinario elegido por Massimo Bottura para ofrecer sus creativos manjares. Este aprendiz de Ferrán Adrià y Alan Ducasse combina los sabores de la tierra y el mar sin descuidar la originalidad ni las texturas. Realiza verdaderas artesanías con erizos de mar, berberechos y algas y gratifica a sus comensales con “pane, burro e alice”, un cono de pan crocante relleno de anchoas aciduladas con salsa verde sobre una emulsión de mantequilla.

Imposible no mencionar al bacalao servido con una ardiente sopa de cebolla, pimiento y garbanzos o al risotto cuyos colores matizan del negro al gris mientras se percibe intensamente el sabor a ostras.

Y -cómo no dejamos de estar en Italia- los tagliatelle y los raviolis también forman parte de las 19 maravillosas opciones del menú. En el primer caso, se los puede pedir con ragú de carne. Los raviolis, a su vez, sorprenden con un relleno de cotechino y lentejas con salsa de alubias. A disfrutar.
Texto: Andrés Bacigalupo / Foto 2: Camagna
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Lo que ellos quieren, desde hace un siglo
Publicado en Julio 5, 2010
La casa de moda italiana Ermenegildo Zegna cumplió cien años. Lo festejó con pompa en Milán y sigue reafirmando su estilo: discreción y, al mismo tiempo, suma elegancia.

Los números son elocuentes: 4 generaciones, 500 tiendas propias, 60 países y 100 años. Desde que Ermenegildo Zegna fundara en 1910 la que por entonces no era más que una sastrería ha devenido con el tiempo en un imperio de moda que se afianza en todos los continentes.
¿Secretos? Como suele ocurrir, los éxitos empresariales no se explican en pocas palabras. Pero acaso sea justo decir que los Zegna -un clan familiar y financiero hasta ahora indisoluble- han sabido captar las enormes transformaciones en la relación entre el hombre y la moda.

Así, en 1968 fueron una de las pocas marcas que se animó a trastocar el (hasta entonces) estructurado guardarropas masculino. Impusieron comodidad y elegancia, ampliaron los colores “permitidos” y -en definitiva- llevaron al pret-a-porter detalles antes reservados sólo a sastres especialistas.
Aquella renovación no se pasó al otro extremo; Zegna sigue vendiendo un estilo discreto.

Cada vez más productos
La primera centuria de existencia de Zegna se cierra con un mercado enorme y competitivo dónde los italianos saben hacerse lugar. Su cartera de productos ahora incluye desde ropa formal y deportiva hasta calzado, perfumes, anteojos de sol y accesorios para la piel.
La novedad de 2010, sin embargo, es la línea de ropa interior, un rubro al que hasta ahora la firma -tanto a través de sus líneas Ermenegildo Zegna como Z Zegna- no se había atrevido a incursionar.
Más allá del éxito comercial que pueda cosechar en estos nuevos productos, Zegna parece prometer que seguirá siendo fiel a sí misma sin dejar de interpretar lo que los hombres quieren.
Texto: Andrés Bacigalupo
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“Domsais”, una idea de Matteo Cibic
Publicado en Diciembre 23, 2009
Puntiagudas, ovaladas o redondeadas. El diseñador Matteo Cibic ideó una serie de macetas futuristas con connotaciones a extraterrestres y tamagochis.

En otras ocasiones, hemos comentado en MV Experiencias propuestas originales para decorar y ambientar los espacios en los que vivimos. Así, tuvimos oportunidad de conocer los graphic sets con piezas de puzzle de Tracy Kendall y las clásicas sillas de Eero Aarnio.
Hoy, la excusa es conocer a Matteo Cibic, egresado del Poltécnico de Milán y versátil creativo capaz de impresionar con una gama tan diversa de productos que van desde las esculturas de poliestireno y pantalones con detalles (junto a Daria Dazzan) hasta lámparas con opción a iluminación roja desde abajo (ver imagen).

Pero sin duda el aporte más sorprendente de Cibic son estas “Domsai”, pequeñas plantas con pies de hombre pensadas para decorar oficinas y ambientes de trabajo en general. El nombre que las designa juega con las palabras dome (bóveda) y bonsái. Y los cactus encapsulados en los maceteros (cada uno fabricado a mano y con una forma distinta) vienen a ser una suerte de “tamagochis de escritorio”, según ha definido el propio artista.
Cibic, de 26 años, ha trabajado para clientes como La Fenice di Venezia, Furla, La Rinascente, Nespresso, Monotono y el Museo Paolo Pini.
Texto: Andrés Bacigalupo
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Turín: puentes, palacios.. y chocolates
Publicado en Diciembre 16, 2009
Cuatro sugerencias para recorrer la capital piamontesa y no privarse de ningún placer: arte, historia, paisajes y delicatessen.

En otros artículos de MV Experiencias, ya hemos hablado sobre destinos turísticos italianos de primer nivel, desde la soleada Cerdeña hasta los picos nevados de los Alpes, próximos al límite con Austria.
Hoy pensamos en Turín (Torino), una ciudad con múltiples atracciones, en la que hemos elegido cuatro propuestas interesantes y variadas.
Puente de Umberto
Atravesar el Ponte Umberto, sobre el río Po, equivale a encontrar una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad. Construido a principios del siglo XX, el puente divide la zona de Crimea (barrio residencial que debe su nombre a la guerra de Crimen, dónde miles de italianos perdieron la vida en 1855) del Parque del Valentino, agradable antesala natural del palacio del mismo nombre.
En el puente, además, pueden verse cuatro impresionantes estatuas con representaciones alegóricas de la Piedad, el Valor, el Arte y la Industria.

Pasado de reyes
El Castello del Valentino (Viale Mattioli, 39) es una de las huellas más significativas del pasado aristocrático de Turín, ciudad emblema de la dinastía Saboya. Cuatro torres, un patio interior de mármol y detalles de estilo francés lo convierten en una referencia ineludible para los viajeros. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1997.

Mole Antonelliana
Lo que inicialmente se edificó pensando en una sinagoga, acabó convertido -tras el paso del tiempo y unas cuantas vicisitudes- en el símbolo arquitectónico de Turín. De hecho, aparece en el reverso de algunas monedas y es, por su altura (167 metros), uno de los edificios más altos de la ciudad. Actualmente, allí funciona el Museo Nacional del Cine.

Pase libre al placer
Nuestra última recomendación para Turín tiene poco que ver con la historia y la arquitectura. Es, simplemente, una invitación culinaria irresistible en la que se autodenomina la capital italiana del chocolate.
La tarjeta Chocopass, proporcionada por las oficinas turísticas de la ciudad, permite la degustación de exquisiteces dulces en varias de las bombonerías más célebres de la ciudad (incluida la Leone). Puede ser la acompañante ideal en los recorridos por las calles de Turín: diez tentaciones durante dos días por doce euros.
Texto: Andrés Bacigalupo
Un destino diferente en el norte de Italia
Publicado en Octubre 10, 2009
Con aires tiroleses y un clima apacible, el pequeño pueblo de Lana, próximo a Austria, combina los encantos naturales con hoteles de primera categoría.

La primera impresión podría ser algo engañosa. Esto es Italia pero el 90% de los pobladores habla alemán y en los meses invernales, cuando las colinas se llenan de nieve, el paisaje parece un pedazo de Austria, cuya frontera se encuentra a escasos kilómetros.
Lana es uno de los pueblos más encantadores en la región de Trentino-Alto Adigio. Sus diez mil habitantes permanentes viven en medio de un paisaje tan estupendo como sereno y trabajan mayoritariamente en el turismo.

Varios castillos y fortalezas y áreas ideales para el senderismo o el mountain-bike destacan como los atractivos de la región, que está salpicada de pequeñas ciudades entre montañas. Algunas de ellas, como Caldaro sulla Strada del Vino (en alemán Kaltern an der Weinstraße) poseen singulares sitios para visitar, como el Museo del Vino de la provincia.

Un resort de lujo en Lana
En Lana, que puede ser el punto de partida perfecto para recorrer las rústicas villas cercanas (como Burgstall y Gargazon), hay varias opciones a la hora del alojamiento.
Entre las más interesantes, se encuentra sin duda el Vigilius Mountain Resort. Se trata de un complejo de 35 habitaciones, dotado con un elegante spa y con servicios de primera línea. Elogiado por los expertos en hotelería Mr. and Mrs. Smith, el Vigilius tiene cuartos con ventanales enormes desde dónde apreciar el impresionante paisaje alpino circundante.
Desde el hotel, además, se pueden planificar unos cuántos paseos por la zona. En invierno, lo más recomendable es circuito Dolomite Sella, un ski-tour que atraviesa los interminables mantos blancos. Esos que, de diciembre a enero, cubren por completo la región.
Más info en la web turística de Lana
Texto: Andrés Bacigalupo
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Publicado en Junio 22, 2009
El pequeño poblado alpino de Cormayeur deslumbra por su paisaje encantador y por la posibilidad de hacer Heli-Ski, una experiencia extrema para algunos y emocionante para otros.

No hay nada escrito sobre gustos y tampoco sobre niveles de audacia. Pero lo cierto es que hay experiencias que requieren una buena dosis de ella. En los Alpes italianos, más precisamente en Cormayeur, la opción para los aventureros se llama Heli-Ski y puede practicarse entre diciembre y marzo.
La actividad consiste básicamente en utilizar los helicópteros para recalar en los picos más altos y de allí descender en la nieve virgen. Se utilizan unos esquís más anchos y pesados que los tradicionales y se requiere -eso sí- de habilidad y condición física.

Los que lo defienden destacan el espíritu de descubrimiento, pues lo normal es que se transite por zonas pocas exploradas. Y los que desconfían lo hacen por las mismas razones: el riesgo de lo nuevo, al fin y al cabo es riesgo.
Claro que se utilizan dispositivos electrónicos de comunicación entre cada deportista y el helicóptero, de manera que ante cualquier señal de peligro, el rescate sea inmediato.
Nacido como disciplina hace cuatro décadas, el Heli-Ski surgió en las montañas Rocosas de Utah y Colorado (EE.UU) pero rápidamente se expandió por los otros continentes. Hoy es posible practicarlo en los Pirineos y aún en la lejana Nueva Zelanda.

Cormayeur
Ubicado a tres horas en auto desde Milán, Cormayeur es un típico poblado alpino de frontera. Muy pocos kilómetros lo separan de Suiza y Francia y está a los pies del Mont-Blanc que con sus 4810 metros de altura constituye el “techo blanco” de Europa.
El pueblo posee menos de 3 mil habitantes y sus residentes ocasionales pueden colmar su capacidad hotelera con facilidad. Cormayeur tiene 34 pistas y servicios de teleski y telesillas, entre otras ventajas.




















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