Un hotel posmoderno en el corazón de Europa
Publicado en Junio 11, 2009
Ubicado en pleno casco histórico de Munich, el Anna Hotel sorprende con su diseño ultramoderno y la variada oferta de sushi de su lujoso restaurante.

Iglesias renacentistas y una larga lista de museos muy afamados se reparten por la geografía de la tercera ciudad más poblada de Alemania. Ese pasado glorioso convive con el perfil cosmopolita de una urbe con un millón y medio de habitantes que ha sabido potenciar su estratégica ubicación en el centro de Europa. Cervecerías y mercados tradicionales se suceden en el ecléctico paisaje con rascacielos notables, sedes de algunas de las compañías germanas más famosas, como BMW o Siemens.

Los viajeros no deberían perderse al menos tres circuitos; la cervecería Hofbräuhaus (fundada en 1589 y dónde hoy se puede degustar una auténtica cerveza tradicional o de la no menos famosa cerveza negra Dunkel), el mercado de Viktualienmarkt (muy buscado entre quienes desean probar las delicias de la gastronomía regional) y la puerta de Karlstor, el vestigio histórico que aún nos recuerda el pasado de Munich como ciudad medieval amurallada.
Desde Karlstor, que sirve como límite a la ciudad histórica, se puede llegar rápidamente al Anna Hotel, un original hotel de diseño elogiado, entre otros, por los expertos en hotelería Mr.and Mrs.Smith.

Con 73 habitaciones y un estilo de decoración posmoderno, el Anna está considerado entre los 100 mejores hoteles del Viejo Continente. Su ambientación combina tonos cálidos y afables con lo último en amenities tecnológicas.
En cuanto a lo gastronómico, Anna ofrece la tradicional cocina de Europa Central pero también una notable variedad en sushi; uramaki, hosomaki, nigiri y otras tantas alternativas posibles.
La experiencia promete así la equilibrada combinación de turismo histórico con el espíritu del siglo XXI.

Texto: Andrés Bacigalupo
Más Hoteles de Europa en MV Experiencias:
Baudon de Mauny en Montpellier - Stafford Hotel en Londres
California para enófilos: el “wine train”
Publicado en Junio 9, 2009
La región de Napa Valley es una de las principales áreas vitivinícolas de California y probablemente aquella que mayor partido le sacó al turismo enológico.

Opulenta, multicultural y variada. California, un verdadero “país” dentro de otro, es un estado enorme que no se agota en las colinas de Hollywood, en el puente de San Francisco ni en el vértigo cosmopolita de Los Ángeles.
Cuna de la industria del vino en EE.UU, fue el misionero español Junípero Serra quién plantó el primer viñedo en la zona, allá por el siglo XVIII. Los años pasaron y a pesar de la ley seca y de los terremotos, los valles del vino californiano se recuperaron una y otra vez hasta consolidarse entre las mejores regiones vitivinícolas del planeta.
Napa Valley, a sólo una hora en auto desde San Francisco, es una de las áreas emblemáticas del estado. De las 20 bodegas que había en 1975 ha pasado a más de 300 en la actualidad. Grandes o pequeñas, selectas o masivas, lo cierto es que todas ellas se han beneficiado del buen nombre de la región.
Las principales uvas que se cultivan son Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Chardonnay y Pinoit Noir. Todas ellas pueden ser degustadas en varias bodegas boutique que han surgido en los últimos años o bien en el Wine Train, una de las atracciones más buscadas por los viajeros.
Este ferrocarril parte de San Francisco y recorre las ciudades de Napa y Santa Helena, entre otros puntos. Durante el trayecto, que dura aproximadamente siete horas, se pueden contemplar algunos de los paisajes más fascinantes en un zigzagueo por los viñedos de todo el valle. En Santa Helena, además, hay cerca de una decena de restaurantes recomendables, como Tra Vigne Restaurant y Meadowood Napa Valley.
Elogiado por MSNBC.com como uno de los diez mejores viajes en tren del mundo, el Wine Train es otra de las experiencias que proponemos descubrir desde MV Blog, fieles en nuestra misión de descubrir placeres por todas las latitudes.
Texto: Andrés Bacigalupo
Más Regiones del Vino en MV Experiencias
Argentina: Valle de Uco - Australia: Shoalhaven Coast
Cada vez más viajeros recorren los Caminos del Vino
Publicado en Mayo 28, 2009
El turismo enológico en Argentina tiene muy buenas noticias: el año pasado 1 millón de turistas recorrieron las 163 bodegas que integran el sector. La novedad: hay más inexpertos, pero más curiosos.

La vasta geografía argentina, con su riqueza de climas y suelos, tiene su correlato lógico en la industria del vino: muchas variedades, cepas para todos los gustos y viñedos enclavados en paisajes sorprendentes.
Este auténtico patrimonio nacional es cada vez más apreciado por los visitantes extranjeros que llegan atraídos por la buena prensa de los vinos argentinos. Por caso, semanas atrás comentábamos aquí en MV sobre la distinción de un vino del Valle de Uco entre los enólogos de Londres.

Mendoza, Salta y San Juan son las provincias que más bodegas y circuitos ofrecen, pero es cada vez más notorio el surgimiento de otros caminos vitivinícolas en La Rioja (Valle de Famatina), Río Negro y Neuquén (en los márgenes del Río Limay) y hasta Catamarca (en el Valle Oriental).
2008 fue un año especialmente fructífero para el enoturismo: hubo 11% más de visitantes que en 2007 y el doble que en 2004. Liderada por Mendoza, esta tendencia se acentúa en ciertas regiones cuya infraestructura hotelera acompaña el espíritu de curiosidad de los turistas. Según los datos que maneja el sector, entre los viajeros hay cada vez menos expertos y más gente ansiosa de adentrarse en el fascinante mundo de las bodegas y los viñedos.
El Valle de Uco, las nuevas regiones patagónicas y Cafayate (en Salta) ofrecen su sello de identidad. Relieves y temperaturas variables, y la acertada decisión de abrir las bodegas y los viñedos al público, configuran una nueva aventura para quienes deseen combinar el placer del paladar con la cercanía a la naturaleza.

Texto: Andrés Bacigalupo
Más: Wine & Hoteles Boutique en Argentina
Nueva música y viejas canciones
Publicado en Mayo 26, 2009
Brian Chambouleyron es una de las voces jóvenes que (re)interpretan los tangos de siempre. Pero con sello y méritos propios.
Aunque nacido en París, Brian Chambouleyron se consolida como uno de los representantes más logrados de la típica música porteña.
Los críticos del género destacan su técnica vocal, que le permite “transmitir las historias de las letras de modo expresivo, sugerente, a veces con humor y otras con dramatismo, proponiendo climas y exhibiendo matices de bella sonoridad”.
La exitosa participación de Chambouleyron en espectáculos tangueros como “Recuerdos son Recuerdos”, “Glorias Porteñas“ y “Patio de tango” lo han llevado a recorrer medio mundo con su voz característica y su particular manejo del fraseo.

Este artista nacido en 1964 ya tiene un historial de representaciones en diversos festivales, entre los que podemos mencionar el Festival Internacional de Tango de Porto Alegre (2000), el Festival Romaeuropa (2000) y el Festival de Reimsheid, Alemania (2001).
De su etapa como solista, iniciada en 2003 con “Chambouleyron le canta a Gardel”, el artista ha transitado canciones emblemáticas del género y ha presentado sus propias composiciones (como en “Aquel Zorzal“).
Aquí, compartimos su interpretación de “Palomita Blanca”, junto a Lidia Borda.

Texto: Andrés Bacigalupo
Más: Chambouleyron en Club del Disco
El discreto encanto de Antigua y Barbuda
Publicado en Mayo 23, 2009
El Hermitage Bay, un resort compuesto por 25 cabañas típicas, es uno de los hoteles boutique más sofisticados en este pequeño destino caribeño que seduce por su tranquilidad y armonía.

El pasado de piratas, esclavos y plantaciones de azúcar ha quedado plasmado de forma indeleble en los pequeños pueblos de Antigua y Barbuda, una mágica y discreta isla del Caribe Oriental, cuyas atracciones empiezan a cotizarse lentamente a los ojos del turismo mundial.
Menos de 100 mil personas viven aquí, repartidos en tres islas reducidas (Antigua, Barbuda y Redonda) que no tienen ríos pero sí grandes playas de arena fina. Las temperaturas prácticamente no varían en todo el año y el sol asegura así una estadía tranquila en las costas de una de las naciones más jóvenes del mundo (se independizó del Reino Unido en 1981).

En Saint Johns, su capital y ciudad más poblada, se puede visitar su histórica catedral o conocer algunos de los antiguos molinos azucareros, hoy reconvertidos en museos y centros culturales. El Museo del Astillero se recomienda especialmente.
Barbuda, a su vez, seduce a los viajeros solitarios en busca de paz y relajación. Situada 40 kilómetros al norte de Antigua, está poco habitada, al punto que se sugiere a los visitantes que contraten el menú gastronómico con anticipación, para que los lugareños puedan conseguir los ingredientes.

Un hotel boutique en la Bahía
Pero quienes quieran tener todo resuelto, pueden hospedarse en el Hermitage Bay de Antigua, un sereno y confortable resort boutique a pocos minutos de la capital..
Edificadas en un estupendo entorno de jardines y playas, se levantan las 25 pequeñas cabañas construidas con maderas duras de la zona. Dotado de todos los servicios, este resort es una alternativa válida tanto para los amantes de un placentero descanso como para los ávidos aventureros que deseen practicar deportes acuáticos: desde kayak y buceo hasta regatas.

Esta actividad es justamente una de las más valoradas en el país y de hecho en abril de cada año, la isla se convierte en el centro social del Caribe durante la Regata Sailing Week, la quinta más importante del mundo.
Texto: Andrés Bacigalupo
Más: Viajar a Antigua y Barbuda - Barbados, otro destino caribeño
Dixon: inspiración funcional
Publicado en Mayo 21, 2009
Tom Dixon no ha dejado de renovarse tras haber sido catalogado como el más creativo de la última generación británica de diseñadores de muebles y objetos.
De Tom Dixon se ha dicho sobre todo que su talento venció a la formación. Nacido en Túnez pero afincado en Europa desde joven, no pasó por ninguna casa de estudios y sin embargo ha logrado consolidar primero su nombre y ahora una marca internacional que suena fuerte, sobre todo en la línea de los mobiliarios (aunque también ha desarrollado unas lámparas fabulosas).

Actualmente, es el director creativo de Habitat y de la empresa de muebles Artek (la misma que fundó el célebre arquitecto finlandés Alvar Aalto, reconocido en la historia del diseño mundial por sus sillas Paimio y Model).
Recientemente, Dixon estuvo trabajando en el rediseño del Paramount Club de Londres.
Compartimos con ustedes algunas de las mejores creaciones de Dixon, aunque seleccionar es siempre arbitrario.






















Dejános tus comentarios