Una habitación con los aires de un genio
Publicado en Julio 13, 2009
Hombre clave en la arquitectura del siglo XX, Ludwig Mies van der Rohe desarrolló un estilo singular que, a partir de su desembarco en la Exposición Internacional de Barcelona, lo consagró definitivamente.

Corría el año 1929 cuando Barcelona realizó su segunda Exposición Universal (la primera había sido en 1888). Y aunque participaron una veintena de países, fue Alemania la que se robó las miradas y la admiración de la mayoría.
El responsable se llamó Ludwig Mies van der Rohe. A este arquitecto y diseñador industrial nacido en Aquigsrán, le habían encargado la misión de proyectar el Pabellón de Alemania.
Su logrado trabajo lo colocó por encima de los demás expositores. Mies no sólo consiguió ser la atracción de la Exposición. Su obra pasaría a ser todo un hito para la arquitectura del momento. La simplicidad de los elementos y la composición lo convirtieron en el introductor del racionalismo arquitectónico en España y en uno de sus más fieles representantes a nivel mundial.
El novecentismo comenzaba a desterrar al modernismo y -tanto Mies como la expo de Barcelona 1929- pueden entenderse como un punto de inflexión clave para los desarrollos ulteriores.

En Mansion Vitraux Boutique Hotel, dónde nos guía una pasión por el diseño que siempre queremos compartir, ese momento paradigmático para la arquitectura, está especialmente evocado en la habitación 104.
Tal como muestran las fotografías, la ambientación y la selección de los elementos de la habitación se siguieron bajo la inspiración de Mies y de aquel simbólico año 1929. Año en que, no sólo Barcelona, comenzaba la transición hacia nuevos conceptos de diseño.

Texto: Andrés Bacigalupo
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Granada, entre lo viejo y lo nuevo
Publicado en Julio 8, 2009
Hospes Palacios de los Patos, un hotel que combina la modernidad con la historia, es una síntesis perfecta de esta ciudad española envuelta por su pasado árabe y medieval.

Dicen que uno de los mejores rincones para recorrer en la ciudad de Granada (434 kilómetros al sur de Madrid) es el barrio Al Albayzín. Entre callejuelas muy estrechas y aljibes de varios siglos, la atmósfera revive como pocas la huella de los musulmanes en España. Esta presencia -vale la pena recordarlo- duró algo más de siete siglos.
En Al Abayzín, se erigió la primera corte musulmana en el siglo XI (la sirí) y se construyeron decenas de mezquitas. La Reconquista destruyó muchas de ellas y las reemplazó por iglesias católicas. Hoy la convivencia arquitectónica de unas y otras se descubre en algunas zonas, tanto de Albayzin, como de toda Granada.

Llegando al área central de Granada desde ya que es imposible dejar de visitar a la célebre Alhambra. Considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1984, esta antigua ciudadela y palacio simboliza la cumbre del arte islámico. Fue propuesta para integrar a las Nuevas Maravillas del Mundo, pero no tuvo éxito.

Hospes Palacio de los Patos
Los visitantes de Granada pueden encontrar en este hotel la síntesis de lo nuevo y lo viejo. El establecimiento consta en verdad de dos edificios: el Palacio de los Patos propiamente dicho, restaurado a partir de un palacete del siglo XIX y la construcción más moderna. Los sectores no difieren en mucho: el diseño es muy cuidado en ambos casos y las habitaciones -42 en total- son amplias y ofrecen privacidad.
Palacio de los Patos ofrece también un excelente spa.

Texto: Andrés Bacigalupo
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Reyjavik, la ciudad inesperada
Publicado en Junio 27, 2009
He aquí un destino diferente por donde se lo mire: una capital de pocos edificios, fría pero acogedora y con el orgullo de ser uno de los mejores lugares del mundo para vivir.

Dos mil kilómetros al oeste de Londres y cuatro mil kilómetros al este de Nueva York. En el medio, la capital de un país tan pequeño como próspero comienza a atraer las miradas de los viajeros de ambos lados del Atlántico. Es la única ciudad importante de Islandia y allí también es posible encontrar un hotel boutique de esos que nos gusta conocer en MV Experiencias.
Fundada por noruegos en el año 870, tuvieron que pasar más de mil años para que Reyjavik se convirtiera en la capital de Islandia, en 1944. La ciudad, eso sí, conserva los rasgos de un pueblo: menos de 200 mil personas viven en ella y a su clásico cielo gris no lo tapa ningún rascacielo.

Esta simpleza, sin embargo, no es sinónimo de aburrimiento. Una intensa vida cultural ha convertido a la patria de la cantante Bjork en un destino apasionante. La eligen quienes buscan cambiar las ruidosas urbes europeas por un poco de bohemia, sobre todo en los meses de mayo y junio, cuando se realiza el Reykjavik Art Festival, un evento multicultural que se realiza cada año desde 1970.

101 Hotel
Si el ranking de la ONU colocó a este país como el mejor del mundo en calidad de vida, sería raro que su infraestructura hotelera no estuviera a la altura de las circunstancias.
Uno de los más sofisticados hoteles es el 101 Hotel de Reyjavik. Posee 38 habitaciones, todas con diseños sobrios y minimalistas y es el lugar ideal para los amantes del arte, que sabrán apreciar las periódicas exhibiciones que se realizan en el lugar. Y es que muchos artistas islandeses eligen mostrar en el 101 sus mejores trabajos.
Definido como “elegant-eurochic”, 101 Hotel parece combinar perfecto con el encanto una ciudad magnífica y al mismo tiempo, poco pretensiosa.

Texto: Andrés Bacigalupo
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Fuentes Wallace, emblemas parisinos repartidos por el mundo
Publicado en Junio 24, 2009
El filántropo inglés Richard Wallace les dio su nombre. Pero la historia de cómo estas fuentes urbanas se expandieron por el mundo, sigue sumida en un profundo misterio.

¿Qué podrían tener en común ciudades como Río de Janeiro, Montreal, Barcelona, París y Amman? En principio, sus patrimonios arquitectónicos remiten a culturas distintas y sus climas y paisajes son bien diferentes.
La respuesta está en un peculiar mobiliario urbano: las llamadas fuentes Wallace. Aunque los primeros ejemplares fueron creados por el francés Charles Le Bourg -un escultor originario de Nantes- la fama se la llevó su principal difusor: Richard Walllace.
Wallace, un noble inglés muy implicado en la convulsionada realidad francesa del siglo XIX, las obsequió a los burgueses parisinos como un símbolo de amistad y apoyo. No era una buena época para la ciudad Luz: las guerras napoleónicas y los incidentes internos (como los de la Comuna de 1871) habían dejado a la urbe en estado preocupante.

Más allá del ornamento, las fuentes de agua cumplieron el propósito fundamental de proveer del vital líquido a miles de transeúntes parisinos y fue un tal Eugène Belgrand el encargado de esparcirlas estratégicamente por toda la ciudad, de manera de facilitar el acceso a tanta gente como fuese posible.

En Francia y fuera de Francia
Con los años, distintos modelos de fuentes Wallace llegaron al resto de Francia, a ciudades como Nancy, Montpellier, Burdeos y Besançon. En ocasión de la Feria Mundial de 1889, también se donaron algunos ejemplares a Barcelona.
Mucho más enigmático es el trayecto que llevó a muchas fuentes Wallace a ciudades de Brasil, Canadá, Jordania, Mozambique, Israel y Suiza.
El modelo más emblemático de estas fuentes es aquel en el que cuatro cariátides sostienen la fuente propiamente dicha. Y aunque a primera vista las figuras femeninas parecen idénticas, cada una posee un rasgo distintivo simbolizando la bondad, la simplicidad, la sobriedad y la caridad.
Texto : Andrés Bacigalupo
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Zen: diseño y armonía
Publicado en Junio 17, 2009
En arquitectura y diseño interior, el estilo Zen pretende crear entornos armoniosos y equilibrados, con el acento puesto en la distensión y el relax.

La mirada occidental hacia Oriente, y sobre todo a las tradiciones milenarias del “otro lado” del mundo, ha revalorizado entre otros aspectos al llamado Zen, una escuela de meditación cuyos orígenes hay que rastrearlos en el budismo de la India pero cuya fama tiene como epicentro a Japón.
En arquitectura, y desde ya en el diseño de interiores, el correlato “zen” se traduce en la búsqueda de ambientes armónicos y despojados, dónde precisamente el entorno juega un papel clave para promover la paz interior. El japonés Tokujin Yoshioka, uno de los principales íconos de esta corriente, materializa esas premisas en objetos y lugares casi ascéticos.
Lo cierto es que lograr un ambiente equilibrado requiere de una escasa pero acertada dosis de naturaleza, simplicidad y buen gusto. Espacios libres de toda obstrucción, maderas vírgenes sin barnizar y fibras naturales son algunas de las claves.
Bajo la inspiración de estos conceptos, Mansion Vitraux Boutique Hotel ha recreado en la habitación 201 una conjugación de los principales elementos de la filosofía Zen. Funcional y armoniosa, cada detalle respeta los principios del diseño y asegura un confort único.
Texto: Andrés Bacigalupo
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Mi pequeño reino animal
Publicado en Junio 15, 2009
La escultora argentina Celina Saubidet presentó una larga serie de animales apócrifos que desnudan miedos pero no los provocan.

Celina Saubidet es una joven escultora argentina cuyos trabajos dan que hablar en el mejor sentido de esta expresión. En 2004 y 2005, se inspiró en los huesos del cuerpo para dar forma a algunas de sus obras y el resultado, lejos de catalogarla como “freak” (palabra que por otra parte ya no califica seriamente a nadie) le valieron el reconocimiento y la admiración de quienes empezaban a conocerla.
Una serie de joyas y alhajas a partir de las formas óseas no tenían por objetivo horrorizar a nadie. “Mi idea es quitarles a los huesos el sentido que los relaciona con la muerte y hacer foco en la perfección de sus diseños“, declaró la artista por esa época. Simultáneamente, Saubidet materializaba la misión de “estetizar lo siniestro“, leit motiv que la acompaño también en su última presentación.

“Tratado de los animales ocultos“, que pudo verse hasta el mes pasado en Elsi del Río (Arévalo 1748) es una colección de animales apócrifos, deformes pero agradables, siniestros en cierta forma y muy inocentes en alguna otra.
Aunque este impensado reino animal, en el que coexistieron combinaciones zoológicas muy originales (avestruz con elefante, por ejemplo) ya no está en exhibición, desde MV Experiencias lo compartimos con ustedes, esperando la próxima oportunidad para acercarnos a Saubidet. Y a los paisajes imposibles que surgen de su arte.




















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