Radoslav Vanko, de Eslovaquia a Gucci
Publicado en Junio 19, 2010

Se ha convertido en una de las promesas más sólidas en el mundo de la moda masculina. Formado como profesor de educación física, dejó su tierra natal tentado por marcas como Prada, Gucci y Pierre Cardin.
En otras oportunidades, desde MV Experiencias hemos destacado el cambiante panorama que impera en el mundo de la moda masculina. Así, les contamos sobre el ya consagrado Evandro Soldati y luego sobre Marcus Schenkenberg, ex modelo sueco-holandés que ahora incursiona en la TV de EE.UU.
A la nueva generación de modelos internacionales se suma ahora Radoslav Vanko, un ex profesor de educación física de 27 años que dejó su Eslovaquia natal casi de casualidad.

Vanko, quién ha confesado que no tenía en mente la profesión de modelo, “probó suerte” en una pequeña editorial de modas de su país hasta que le llegó la oportunidad de participar en un desfile de Gucci en Taiwán.
Su cuerpo atractivo y una cuota de versatilidad e inocencia le abrieron rápidamente otras puertas; trabajó para Armani, Dolce & Gabanna, Dior y Prada, entre otras importantes firmas.

Después, su aparición en una sesión fotográfica para la revista gay australiana DNA lo posicionó como uno de los modelos más cotizados y se ganó el aval de la comunidad gay.
Autodefinido como amigable, Vanko reparte su tiempo entre Miami y Nueva York aunque confiesa que todavía añora Zilina, el pueblo eslovaco dónde aún viven sus padres.
Texto: Andrés Bacigalupo
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Liya Kebede, tan linda como influyente
Publicado en Mayo 3, 2010
Mimada por Vogue y elegida por marcas como Revlon o Gucci, la modelo africana no sólo presume de sus atributos naturales. La revista Time acaba de considerarla entre las 100 personas más influyentes del mundo.

Con sólo 32 años, la etíope Liya Kebede puede jactarse de haber hecho una carrera tan extensa como prolífica. Es una de los supermodelos mejor pagas del mundo y ha sido la cara (y el cuerpo) de marcas globales como Yves Saint Laurent, Gucci, Balenciaga y BCBG.
Kebede, que además ostenta el dato de ser la única cara negra entre la lista de top models de Vogue, se hizo conocida casi accidentalmente. Un cineasta la descubrió de casualidad mientras era todavía una adolescente y la tentó con un trabajo con el que no había soñado. Comprometida con sus estudios, al finalizar éstos dejó Etiopía rumbo a París. De ahí en más, el camino sería ascendente.
Dueña de un rostro privilegiado, Liya conquistó a Vogue muy rápidamente. Apareció primero en la edición francesa de la revista y luego repitió portadas para las ediciones de Italia, España, EE.UU, Corea y Japón.
En la pasarela, casi no hubo firmas de la alta moda que no quisiera tenerla. Pasó, entre otros, por Escada, Emanuel Ungaro y Dolce & Gabbana. En la industria cosmética fue disputada por Revlon y Estée Lauder.

Personalidad destacada
Más allá del mundo de la moda, Kebede se ha involucrado personalmente en numerosas causas humanitarias. En 2005, fue nombrada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como Embajadora de Buena Voluntad. En esa tarea, Kebede ha puesto muchas energías para concientizar sobre la situación de la niñez en los países en desarrollo. Posee, además, su propia fundación.
Estas y otras cuestiones fueron tenidas en cuenta por Time, que la eligió entre las cien personalidades más influyentes del 2010. Según la reseña que Tom Ford hizo para esa publicación, no es raro que las celebridades se impliquen en causas sociales pero “sí es raro encontrar a alguien que lo haga con devoción y guiada por el deseo de ver mejor a nuestro mundo. El trabajo de Liya nace de un lugar de sinceridad y su belleza no es sólo superficial”.
Texto: Andrés Bacigalupo
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África se sube a la pasarela - Natalia Vodianova
Una muñeca rusa
Publicado en Diciembre 28, 2009
Por si no alcanzaba con su belleza innata, la modelo Natalia Vodianova ha sido elegida como una de las mejor vestidas de 2009. “Tiene un estilo personal y real“, dicen desde Vogue.

La biografía oficial de Natalia Vodianova tiene ribetes propios de la Cenicienta: durante su infancia, vivía en la ciudad rusa de Gorky junto a su madre y una hermana discapacitada, mientras soportaba las consecuencias inevitables de la crisis económica rusa, que en los ´90 castigó a buena parte de sus compatriotas.
Bajo esas condiciones, Natalia se vio obligada a trabajar como vendedora de frutas en un puesto callejero siendo muy pequeña.
Sin embargo, ya a los 15 quedó claro que deseaba abrirse horizontes propios. Se fue a vivir con una amiga y dos años después arribó a París. Tenía ya los pies gastados de recorrer pruebas de modelaje. Pero insistió. En el camino -dicen- alguien le dio un consejo imprescindible: aprender inglés.
Natalia, cuentan sus biógrafos, aceleró ese aprendizaje a tres meses y muy pronto se asomó a la prensa gráfica y a las pasarelas. Inicialmente, sus contratos fueron discretos pero permanentes.. hasta el auténtico salto que significó ser la cara de una línea de perfumes lanzada por Gucci.

De allí en adelante el ascenso no se hizo esperar. Natalia fue imagen de marca para firmas como Anna Molinari, Moschino y Versus y se paseó en las grandes pasarelas de París y Milán respaldada por gente como Donna Karan y Christian Dior.

Mejor vestida y con estilo propio
Aunque sus credenciales de belleza son indiscutibles, Vodianova ha demostrado no sólo que es linda, sino que sabe como realzarlo. Por eso, este año la revista Vogue la incluyó en su lista de las mejor vestidas del año.
Pero eso no es todo. Porque el staff de la emblemática publicación ubicó a Natalia en la peculiar categoría de “fashion insiders”; mujeres que, antes que vivir sometidas a las leyes del fashion (”lo que se usa”), logran conjugar un estilo más “meditado, personal y real”.
Texto: Andrés Bacigalupo
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Bottega Veneta, o el ícono del lujo discreto
Publicado en Octubre 8, 2008
Menos famosa que Yves Saint Laurent y mucho más sobria que Roberto Cavalli o Agent Provocateur, la marca italiana combina el reconocimiento con el bajo perfil.
” Tus propias iniciales deberían ser suficientes. Hay personas que necesitan un logo para reclamar un determinado estatus, porque quieren pertenecer a un clan. Y esas personas no son nuestros clientes. Porque el nuestro es un producto un poco alejado de lo que hacen otras marcas de lujo. Artesanal, sin ningún logotipo. Un producto de lujo no tiene por qué ser una exhibición de dinero”. El diseñador Tomas Meier resume así la filosofía de Bottega Veneta, la marca italiana de lujo que viene creciendo desde 2004 entre las altas casas de moda europeas y mundiales.
Los expertos dicen que ha sido el triunfo de la discreción. Una sencilla originalidad que se impone de a poco frente a los diseños algo más chillones de Yves Saint Laurent, Balenciaga o Stella McCartney, por nombrar algunas marcas de las que podría ser competencia. Y lo de “podría” se debe a que, aún teniendo en mente a los consumidores del lujo, las estrategias para alcanzarlos parecen ser bien distintas.
Ni siquiera la compra de Bottega por parte de Gucci pudo desvirtuar el estilo o influir en la serie y las fabricaciones. Meier no revela grandes secretos pero valoriza la tarea de estimular a los artesanos. “Está bien introducir técnicas y modelos que sean un reto para ellos y que eviten que tengan que ir a la fábrica cada día a hacer exactamente lo mismo. Yo les doy ideas, pruebas de diseño y espero a ver si se pueden realizar. Y cuando lo consiguen, vuelven con una enorme sonrisa en la cara“, ha dicho Meier.
Series limitadas y colores que “no gritan”
Como otras marcas de lujo, Bottega Veneta aspira a la exclusividad. Han llegado a lanzar series de apenas 35 unidades ; “hitos que no podemos repetir”, en palabras del diseñador.
Además de bolsos y carteras, los otras creaciones en cuero de Bottega Veneta incluyen ediciones especiales de agendas (para los que todavía no perciben glamour en una palm).
El otro rasgo distintivo de Bottega Veneta es su arco cromático: en colores que van del beige al hielo, pasando por camel, hueso y marfil , la marca italiana ha invitado más de una vez a guardar los colores ácidos y redescubrir los tonos pasteles.
En 2006, Bottega Veneta fue designada como la mejor marca de lujo. Su estilo, definido como “atemporal” por los especialistas, quizás explique el éxito de una transgresión que se pronuncia en voz baja y que subsiste sin sobresaltos.






















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