Fuentes Wallace, emblemas parisinos repartidos por el mundo
Publicado en Junio 24, 2009
El filántropo inglés Richard Wallace les dio su nombre. Pero la historia de cómo estas fuentes urbanas se expandieron por el mundo, sigue sumida en un profundo misterio.

¿Qué podrían tener en común ciudades como Río de Janeiro, Montreal, Barcelona, París y Amman? En principio, sus patrimonios arquitectónicos remiten a culturas distintas y sus climas y paisajes son bien diferentes.
La respuesta está en un peculiar mobiliario urbano: las llamadas fuentes Wallace. Aunque los primeros ejemplares fueron creados por el francés Charles Le Bourg -un escultor originario de Nantes- la fama se la llevó su principal difusor: Richard Walllace.
Wallace, un noble inglés muy implicado en la convulsionada realidad francesa del siglo XIX, las obsequió a los burgueses parisinos como un símbolo de amistad y apoyo. No era una buena época para la ciudad Luz: las guerras napoleónicas y los incidentes internos (como los de la Comuna de 1871) habían dejado a la urbe en estado preocupante.

Más allá del ornamento, las fuentes de agua cumplieron el propósito fundamental de proveer del vital líquido a miles de transeúntes parisinos y fue un tal Eugène Belgrand el encargado de esparcirlas estratégicamente por toda la ciudad, de manera de facilitar el acceso a tanta gente como fuese posible.

En Francia y fuera de Francia
Con los años, distintos modelos de fuentes Wallace llegaron al resto de Francia, a ciudades como Nancy, Montpellier, Burdeos y Besançon. En ocasión de la Feria Mundial de 1889, también se donaron algunos ejemplares a Barcelona.
Mucho más enigmático es el trayecto que llevó a muchas fuentes Wallace a ciudades de Brasil, Canadá, Jordania, Mozambique, Israel y Suiza.
El modelo más emblemático de estas fuentes es aquel en el que cuatro cariátides sostienen la fuente propiamente dicha. Y aunque a primera vista las figuras femeninas parecen idénticas, cada una posee un rasgo distintivo simbolizando la bondad, la simplicidad, la sobriedad y la caridad.
Texto : Andrés Bacigalupo
Más sobre Paris en MV Blog :
Black Calavados
Rústico, vanguardista y tropical
Publicado en Abril 20, 2009
Etnia Pousada, un hotel de diseño muy cerca de Porto Seguro, es el refugio ideal para quienes buscan relax en un ambiente que mezcla estilos foráneos y no olvida las raíces culturales de Bahía.

El agua cristalina, la fina arena y las palmeras de Bahía son los componentes inevitables de cualquier postal turística sobre el nordeste brasileño. Esos encantos naturales refuerzan el otro gran atractivo de la región: la fusión de las culturas afro y portuguesa que aquí, como en ningún otro sitio del país, se han enraizado profundamente en la vida popular. Esta es la región de los primeros carnavales, del candomblé y de Jorge Amado, el escritor brasileño más traducido a otros idiomas.
Porto Seguro, una de las perlas turísticas del nordeste, es una ciudad maravillosa y su entorno ha sido declarado por la UNESCO como Patrimonio Natural de la Humanidad.

Pero si hasta aquí no hemos contado nada nuevo, la nueva excusa para viajar a Bahía se llama Etnia Pousada, y es un hotel boutique en las cercanías de Trancoso, una rústica población ubicada 20 kilómetros al sur de Porto Seguro.
Etnia Pousada, que cuenta con 8 bungalows (cada uno decorado siguiendo líneas temáticas independientes) se presenta como una de las opciones más sofisticadas para (re)descubrir el exotismo de playas y selvas que se entrecruzan en el sur de Bahía.

Ya reconocido por expertos hoteleros de todo el mundo (entre ellos, Mr and Mrs Smith y el sitio Hip Hotels), el diseño de Etnia Pousada ha recreado en sus suites la armonía de ocho estilos nativos y globales : Tribal, Cottage, Goa, Kyoto, Transcoso, Marrocos, Mediterraneo y Gipsy.
Los servicios y amenities de Etnia están a la altura de las expectativas: exquisita gastronomía local y mediterránea y una larga lista de tratamientos antiestrés que van desde el shiatsu y el reiki hasta la terapia acuática (watsu) y el masaje ayurveda.
Valorando la hospitalidad a la par de una identidad estética propia, este hotel del nordeste brasileño identifica los principios que, también desde Mansion Vitraux hemos hecho propios: singularidad, sofisticación y pasión por el diseño.
Texto : Andrés Bacigalupo
Más hoteles de diseño en MV Blog
Condesa DF, México
Energía Pop
Publicado en Noviembre 30, 2008
Lúdico y vibrante, el brasileño Romero Britto no pasa desapercibido en ninguna galería. Despojado de prejuicios hacia “lo comercial” su arte pop sale de los museos, se sube a las marcas.. y vuelve a las exposiciones. Dónde verlo en Buenos Aires.

“Un poco de alegría para un mundo tan complicado”. Esa fue toda la respuesta que recibió una periodista cuando le preguntó al artista brasileño Romero Britto qué pretendía transmitir mediante sus obras. El objetivo parece haberse cumplido con creces: animales alegres y coloridos, artilugios geométricos y una bocanada de energía dominan toda la obra de Britto, que vive en Miami desde 1987.
Nacido en una familia humilde de Recife, desde muy chico Britto improvisó esculturas y dibujos con los materiales que tuvo a mano. Una beca le permitió estudiar abogacía pero no tardó en advertir que lo suyo tenía poco que ver con las leyes. Un tiempo después, la decisión de vender su auto y sus pinturas para viajar a Europa fue quizás su primer acierto. La inspiración en Picasso, Matisse y el graffiti hicieron el resto. La carrera de Britto ya había comenzado.
Ajeno a los prejuicios que suelen rodear al “arte”, la primera llegada de este creativo al gran público vino de la mano de Absolut, la prestigiosa marca de vodka sueco que a esta altura también es famosa por el marketing provocador que rodea sus ediciones especiales. Lejos de renegar de su paso por el mundo publicitario, Romero Britto vio en Absolut la posibilidad de llevar su arte a mucha gente. “Nací en un país donde la gran mayoría de los habitantes no tiene acceso a los museos”, ha dicho el propio artista antes de celebrar la masividad de su obra.
Después vendrían marcas como Pepsi, Apple y Volvo y su consumo sería también “moda” entre una ecléctica lista de famosos que incluye desde Giorgio Armani y la familia real de Suecia hasta Gloria Estefan, Bill Clinton y Elton John.
Más allá de Miami
El sur de la Florida -segundo hogar de Britto- ha recibido del artista la mayor parte de sus últimas esculturas. En el parque de agua Grapeland, una gigantesca colección de sirenas, serpientes, caballos de mar y peces enormes impactan inevitablemente en los ojos de los miles de turistas diarios.
Sin embargo, el sello de “artista pop comercial” (tres palabras que cierta crítica especializada promete no retirarle en muchos años) no ha confinado la obra de Britto sólo al entorno de Miami. Actualmente, sus obras pueden verse en cerca de 100 galerías de todo el mundo, desde Londres y Nueva York hasta Singapur y Amsterdam. En Buenos Aires, algunos trabajos suyos pueden disfrutarse en el espacio de arte Mazal de Palermo Soho. (La dirección es Costa Rica 4670).
Texto: Andrés Bacigalupo
Más:
Volvo design, by R.B
Los guardianes de la hotelería chic
Publicado en Octubre 6, 2008
Mr y Mrs Smith: cuatro ojos expertos en busca de los mejores hoteles de lujo del planeta.
Suben y bajan de aviones. Cruzan océanos, recorren islas y hacen mucho check-in. Pero son algo más que turistas hiper-inquietos. El señor y la señora Smith (en ¿involuntaria? coincidencia con el nombre de la película del dúo Pitt-Jolie) son una especie de catadores de hoteles de lujo y a través de la web y la televisión (en Discovery Travel & Living) van dejando el sello de sus particulares recomendaciones.
Rigurosos sin ser pedantes y con agudo criterio de selección, los Smith (que ni se apellidan así ni son pareja en la vida real) ya han recorrido medio planeta y en esa travesía han hallado toda clase de hoteles boutique, pequeñas casonas dónde el diseño es la sustancia (y no un “plus”).
Suecia, Singapur, Belice, las islas Seychelles, Brasil, Grecia. Destinos consagrados y exóticos se mezclan en la agenda de los Smith, cuyo itinerario, además, ya ha tomado forma en guías y DVD para que los fanáticos puedan seguirle la huella a los trotamundos.
Todos los estilos
El valor de la mirada Smith sobre los hoteles es su eficaz manera de etiquetar a los hoteles y destacar sus must. Así, el hotel Three Sisters de Tallin (capital de Estonia) es definido como “olde-worlde” (que podría traducirse como rústico y antiguo, en su connotación más positiva), el Turtle Inn de Belice (América Central, entre México y Guatemala) como “shore-shack” chic y la estética del Londa de Limassol (Chipre) es calificada como “una vibrante y simpática sutileza”.
Pero los Smith tienen sus favoritos. Actualizado periódicamente, su ranking destaca las últimas perlas hoteleras encontradas. Al día de hoy, su top ten presenta cuatro pequeños hoteles brasileños (desde la selva amazónica hasta el corazón urbano de Río de Janeiro), tres británicos, dos canadienses y uno norteamericano. En la cúspide, la neoclásica Casa 32 (una antigua mansión carioca restaurada) despunta con su estilo sobrio y estridente a la vez.

Expertos en detalles -y con el complementario equilibrio de la mirada masculina y la femenina- los Smith prestan atención a todo. Eligen, incluso, su habitación preferida y sus ojos se posan hasta en lámparas, cuadros y almohadas. Una pasión minimalista que se agradece y que en Mansion Vitraux -tanto como en los otros hoteles de Rusticae - hemos adoptado como propia.
























Dejános tus comentarios