Siete lagos, siete maravillas
Publicado en Mayo 14, 2011
En un tramo de sólo 110 kilómetros, la Patagonia argentina deslumbra a los viajeros con espejos de agua rodeados de montañas y caminos serpenteantes entre bosques espesos.

Es una de las regiones más atractivas de la ya maravillosa Patagonia argentina. Entre las ciudades neuquinas de Villa La Angostura y San Martín de los Andes, la Ruta 234 se conoce como “Camino de los Siete Lagos”.
Recorrer con tiempo y paciencia esta ruta es una experiencia absolutamente recomendable. Los lagos, cada uno con sus propias características, no dejan de sorprender por el paisaje magnánimo que los rodea. Desde los bosques de caña colihue hasta las curiosas cascadas que brotan entre montañas, todo se parece a una postal.

De norte a sur, y partiendo desde San Martín de los Andes (pintoresca población de 25 mil habitantes), los viajeros se encontrarán con los lagos Lácar, Espejo, Machónico, Villarino, Falkner, Escondido y Correntoso. Algo más apartados del camino principal pero igualmente accesibles, los lagos Traful, Hermoso y Meliquina tienen también sus encantos. En las proximidades del lago Falkner, conviene prestar atención al Cerro Buque y su cima empedrada en la que suelen anidar cóndores.

Naturaleza a pleno
Más allá del creciente turismo, la región en la que se encuentran los Siete Lagos es un auténtico reservorio para la flora y fauna argentinas. Tres importantes parques nacionales (Lanín, Nahuel Huapi y Los Arrayanes) se hallan muy próximos a la Ruta 234.
La posibilidad de contactarse y experimentar de modo intenso la naturaleza es aquí sencillamente una certeza.































