París: por las calles del “Quartier Latin”
Publicado en Enero 26, 2011
Emblemática zona de la capital francesa, el “Barrio Latino” se asocia a los estudiantes, a Mayo del ´68 y a su vasta oferta cultural. Atravesado por dos grandes bulevares, ofrece un sinnúmero de rincones para descubrir.

Una parte importante de la historia reciente de Francia se escribió en las bulliciosas calles del Barrio Latino (el “Quartier Latin”) de París, un lugar dominado aún por la bohemia y el espíritu de universitarios inquietos.
Ligado desde el principio a la actividad estudiantil, debe su nombre precisamente a los jóvenes que hablaban latín como lengua académica, que eran numerosos por esta zona. Hoy, los viajeros redescubren en este barrio no sólo la gastronomía más accesible de la ciudad (con calidades varias) sino importantes edificios históricos largamente asociados a la cultura gala.

El Teatro Odeón.
Quizás uno de los más notables sea el Teatro Odeón. Construido por órdenes de la reina María Antonieta, fue inaugurado en 1782 y al poco tiempo se convirtió en símbolo de la cultura popular, en oposición a la cerrada nobleza de entonces. Aquí se presentó en 1784 la obra “Las bodas de Fígaro”, en ese entonces considerada “revolucionaria” por sus críticas a los lujos excesivos de la monarquía.
El edificio padeció luego una serie de incendios y fue remodelado en estilo neoclásico. Desde la década del ´90, el Odeón se considera un teatro más europeo que francés y da cabida a piezas interpretadas en varios idiomas, incluyendo el italiano, el ruso, el inglés y el español.
Bulevares parisinos
La atmósfera del Barrio Latino queda en evidencia en dos de sus bulevares más importantes: el Saint-Germain y el Saint-Michel. Recorrer el primero equivale a sumergirse en gran parte de la cultura francesa por la cantidad importante de referencias que lo atraviesan. Una estatua de Diderot, el bar que frecuentaba Artaud o la antigua sede de Hachette, icónica librería que luego se convertiría en una notable editorial.

El Saint-Michel también aporta lo suyo; las principales atracciones son el Museo Cluny (dedicado a la Edad Media) y los jardines de Luxemburgo, antesala del palacio homónimo en el que hoy funciona el senado de Francia.































