El surrealismo de Chagall llega a San Sebastián
Publicado en Diciembre 19, 2010
El pintor bielorruso será uno de los protagonistas estelares de 2011 en la Sala Kubo. La elección coincidirá con el 25º aniversario de la muerte del gran genio del surrealismo.

De su obra se dice que puso las justas cuotas de humor, delirio y fantasía al inestable siglo XX y que sus imágenes impregnaron de imaginación a toda una generación de aprendices y seguidores. Mar Chagall, de origen bielorruso pero afincado muy pronto en Francia, fue también pintor de murales y exquisito realizador de escenografías teatrales.
Hijo de una familia pobre y testigo inevitable de las agitadas convulsiones soviéticas, Chagall tuvo una vida intensa, marcada por las carencias y signada por una visión melancólica de la existencia. Él mismo confesaría en 1931 que sólo cuando se cruzó con su musa y esposa Bella Rosenfeld, las cosas tomarían finalmente otro cariz. Hasta entonces, “nací muerto”, sentenciaría en el texto autobiográfico “Mi Vida”.
Y sin embargo, de aquella gris carestía inicial, Chagall, con su arte, abrió auténticas ventanas a la imaginación, jugando en sus lienzos con la combinación agridulce de sueños y temores. Este gran maestro también es recordado como un fanático admirador de Rembrandt y un expresionista empedernido en el uso de los colores primarios (el rabino verde, judíos rojos y las casas, de verde o azul).

De origen judío, Chagall también retrató la cotidianeidad de su pueblo en las aldeas rusas de principios de siglo.”Yo y la aldea”, de 1911 y “La casa gris”, de 1917 acaso sean sus mejores exponentes al respecto. Otro legado trascendente de Chagall son las 12 vidrieras en la sinagoga del Hospital Hadassah de Jerusalén, realizadas en 1962.

En la Sala Kubo
El año próximo, la Sala Kubo de San Sebastián (que acaba de festejar su década de existencia), dedicará una de sus dos muestras principales a Chagall. Según adelantaron los organizadores, la exposición contará con obras cedidas por coleccionistas particulares e instituciones y tendrá lugar a comienzo del verano europeo. Mientras tanto, quienes deseen redescubrir la obra de Chagall en otras fechas, pueden recalar en Niza, ciudad en la que hay un museo en su honor, tal como hemos reseñado recientemente en MV Experiencias.































