Anguila, pequeña y solitaria
Publicado en Octubre 16, 2010
Es una de las islas más bellas del Caribe. Ubicada entre Sint Marteen y las Vírgenes Británicas, preserva sus encantos naturales y atrae a los amantes del relax. Los sitios que vale la pena agendar.

Con sólo 56 kilómetros de playas y un ancho territorial de apenas 6 kilómetros, Anguila es una de esas discretas y atractivas islas del Caribe cuyo encanto aún no logra atraer al turismo masivo. Pero eso, más que una desventaja, es en realidad un auténtico “plus” para los visitantes que desean un destino exótico.
Ubicada entre Saint Martin y las Vírgenes Británicas, Anguila cuenta con paisajes magníficos no sólo en sus costas sino también en su interior, salpicado de lagos de agua salada en los que convergen flamencos y otras aves propias del trópico.

Su capital, The Valley, es pintoresca y pequeña. En menos de dos horas se pueden descubrir sus edificios principales y advertir la atmósfera de hospitalidad y calma que la rodea. No hay autobuses, sólo taxis particulares, pero sí numerosos restaurantes y bares.
Otros puntos ineludibles de Anguila son la playa Blowing Paint (desde dónde salen ferrys en dirección a la parte francesa de Saint Martin) y Mead´s Bay, bahía que sirve de puerto natural para embarcaciones pequeñas. Por su parte, Crocus Hill, con sus 65 metros, es la parte más alta de la isla y por esta razón, el lugar indicado para tomar las mejores fotografías panorámicas.

Por último, las islas Scrub y Sombrero, muy próximas a Anguila, son también auténticos paraísos. Esta última, sin embargo, quiere preservarse momentáneamente de nuevos emprendimientos y permanece como un santuario al que sólo se puede avistar desde el barco.































