Evocando a un genio
Publicado en Septiembre 24, 2010
La semana próxima se cumplirán trece años de la muerte de Roy Lichtenstein, un emblema del arte pop cuya herencia no deja de ser noticia.

El 29 de septiembre de 1997 murió Roy Lichtenstein. Este neoyorquino talentoso dejaba atrás una carrera artística prolífica, marcada por unos inicios anclados en el expresionismo abstracto y continuando luego por su reinterpretación del cómic y el acercamiento a la cultura de masas.
Influido por Matisse y Picasso, Lichtenstein fue un acertado exegeta de las obras de otros genios. Así, “intervino“, por ejemplo, los cuadros de Frederic Remington.
Su legado es hoy uno de los más cotizados en el mundo del arte y su nombre se repite en Sothebys o Christies, las casas de remate más famosas. Por caso, en noviembre próximo se subastará “Imperfect print por B.AM.”, una obra suya de 1987.

Algo más curiosa es la historia de “Modern Painting with a Yellow Interweave”, un cuadro de Lichtenstein valuado en un millón y medio de dólares. Esta obra motivó un enfrentamiento entre Brasil y EE.UU, hasta que este último país la devolvió a Río de Janeiro porque había salido de allí mediante una compra ilegal.

Más allá de estas desavenencias, lo cierto es que Lichtenstein, con su irreverencia temática y su nada sofisticada paleta de colores “industriales” abrió una épica distinta, con sus personajes en primer plano que muchas veces parecen inmiscuidos irremediablemente en una suerte de tragedia pop.































