Vanguardismo sin complejos
Publicado en Agosto 8, 2010
Una mesa sorprendente o un inesperado “auto-maceta” en el centro de Madrid. Sólo dos ejemplos del talento de Fabio Novembre, uno de los nombres que más suenan en el mundo del diseño.

No es novedad que Italia ha dado -y sigue haciéndolo- una generación de diseñadores tan eclécticos como atrevidos. Más aún, en la península también se han “moldeado” talentos extranjeros como la española Patricia Urquiola, de quién ya hablamos en MV Experiencias.
Fabio Novembre, un italiano “del sur” que emigró a Milán a los 17 “porque en ese entonces las universidades estaban en el norte”, quizás sea uno de los diseñadores más sobresalientes de los últimos años. Dice de él mismo que aunque es arquitecto busca “que no se le note” y ha recibido adjetivos como futurista, provocador y original. Tres palabras que en el ámbito del diseño muchos querrían oír.

Desde Blumarine a los muebles
Uno de sus primeros trabajos fue en 1994 cuando viajó a Hong Kong para proyectar una tienda de Anna Molinari (Blumarine). El resultado fue fructífero y poco a poco se le abrieron puertas para toda clase de trabajos.
Se destacan, en su extenso currículo, el diseño de mobiliario. La mesa Org y el sofá And (ambos para la firma Cappellini) obtuvieron reconocimiento internacional y se transformaron en objetos de deseo para quienes aman la vanguardia. No menos desapercibida pasó la cama de estilo futurista que vemos en la segunda foto.

Incansable y dinámico, su última propuesta -montar un auto-maceta en el centro de Madrid- nos ha confirmado que tiene la dosis de desenfado y creatividad justas para ser considerado vanguardista sin que este término le quede grande.































