Valle de la Luna, espectáculo de las formas
Publicado en Agosto 13, 2010
Una combinación de factores geológicos y climáticos ha hecho posible la existencia de un paisaje absolutamente singular en la provincia argentina de San Juan. Para experimentar la naturaleza sin dejar de admirarla.

La singularidad de este paisaje, tan desértico como fascinante, habría comenzado 60 millones de años atrás, cuando el reacomodamiento geológico de la Cordillera de los Andes se “impuso” sobre el Valle Fértil.
Por obra y gracia de aquel cambio, un hábitat húmedo y plagado de especies devino en un páramo. Eso sí, lejos de ser una solitaria y aburrida meseta, este valle de Argentina es un insólito desierto poblado de geoformas caprichosas que roban la atención de todos.

Oficialmente llamado Parque Ischigualasto (ubicado a unos 500 kilómetros de la capital sanjuanina), aquí se puede llegar en automóvil o bien en servicios de ómnibus que parten de San Juan o la capital de la vecina provincia de La Rioja.
Entre las bellezas que se destacan aquí, encontramos; “El Gusano”, “La Esfinge”, “El Submarino” o “El Hongo”, todas formaciones arcillosas que imponen sus mágicos contornos recortados contra un cielo habitualmente diáfano.

Por su extrañeza, no podemos dejar de mencionar al sitio conocido como “cancha de bochas”, una superficie sobre la que se esparcen esferas pulidas (primera foto). Causa asombro su prolijidad y lleva inmediatamente al visitante a justificar el nombre “lunar” con el que se conoce a la zona.
La experiencia de Ischigualasto, vale la pena para fotógrafos, para curiosos y para todo aquel que desee experimentar, rodeado de estas maravillas, la sensación de libertad y la idea de que no somos algo separado de la naturaleza, sino parte de ella.
































viviana valdes Publicado en Enero 31, 2011
Me pareció fascinante!!! muy buenas imágenes… No conozco aún San Juan y no tardaré en hacerme un viaje!.