Recoleta y los vaivenes de la historia
Publicado en Agosto 24, 2010
El cementerio de la Recoleta es uno de los sitios más visitados por quienes arriban a Buenos Aires. Su destacado patrimonio escultórico y las historias sorprendentes que rodean a la “historia oficial” invitan a recorrerlo.

En 1822 el cementerio de la Recoleta (llamado inicialmente “del Norte”) se convirtió en el primero (de carácter público) de Buenos Aires. Desde aquella fecha, ha pasado demasiada agua bajo el puente de la historia argentina y un sinnúmero de personajes singulares -e inolvidables- han terminado aquí, a veces muy próximos a las tumbas de quienes en vida fueron sus acérrimos enemigos.
En la Recoleta descansan unas 350 mil almas, cifra por demás sorprendente que incluye 25 presidentes constitucionales, 100 gobernadores y casi 200 héroes de la independencia. Desde Borges y Evita hasta Rosas y Facundo Quiroga, los restos de hombres y mujeres emblemáticos han coincidido aquí.

Arte e historias impensadas
En la Recoleta, dónde a cada paso se leen epitafios de personajes históricos, el pasado también está representado por un enorme acervo escultórico que incluye 83 monumentos. Algunos no escatimaron en mármol veneciano. Otros, materialmente más convencionales, tienen, sin embargo, una historia increíble que los sustenta.

Uno de los casos más sorprendentes es el de la pareja que, tras no hablarse durante 30 años, decidió perpetuarse en dos bustos que se dan la espalda desde hace más de un siglo.
Otra historia peculiar es la de la familia Sáenz Valiente que -a contramano de los cánones de su época- decidió reconocer “la fidelidad y la honradez” de su sirvienta al permitir que descanse en el mausoleo familiar.
Leyendas e historias maravillosas se tejen aquí por todas partes. Por eso, para quienes busquen descubrir los secretos mejor guardados de la Buenos Aires de antaño, la sugerencia es contratar un guía y disfrutar del paseo y de los relatos.































