Las dos apuestas naranjas
Publicado en Julio 9, 2010
El domingo serán parte del equipo que buscará coronarse en Sudáfrica. Y aunque brillan en un equipo de habilidades repartidas, Wesley Sneijder (26) y Arjen Robben (26) se ganarán todas las miradas.

Todos los integrantes de la “naranja mecánica” llevan la misma presión sobre sus hombros. El próximo domingo no quieren repetir las finales de 1974 y 1978. Amargos recuerdos para los holandeses porque llegaron a la instancia final en dos mundiales consecutivos y en ambos casos, debieron resignar el título ante los locales. Pasó en Alemania y en Argentina.
Pero ese es un recuerdo viejo e inútil ha dado a entender el técnico Van Marwijk. Y, por el contrario, lejos de mirar el pasado, él propone concentrar sus energías en las jóvenes promesas del fútbol neerlandés.

A pesar de que en el conjunto naranja, las virtudes parecen bastante repartidas, sobresalen las figuras de Wesley Sneijder y Arjen Robben.
Apodado el “principito de Utrecht” (por su paso memorable por el club FC Utrecht) Sneijder se ha lucido en Sudáfrica por los goles que marcó contra Japón, Brasil y Uruguay.
Más allá de eso, este holandés de 26 años, podría anotarse un récord estadístico. Si su selección se impone este domingo frente a “la Roja”, él se habrá convertido en el único jugador de la historia en ganar cuatro importantes certámenes en un solo año; Liga de Italia, la Copa de Italia, la Champions League y el Mundial.

Arjen Robben
El otro gran talento holandés en el que están puestas las miradas es Arjen Robben, mediocampista del Bayern Munich que ya ha sido bautizado como el más “letal” del equipo naranja según la prensa española.
Robben, que pasó entre otros equipos por el Real Madrid y el Chelsea, ya tiene experiencia mundialista (en Alemania 2006) y de él hasta sus rivales destacan la táctica impecable. En Sudáfrica, apareció en el partido contra Camerún, dónde mostró su capacidad goleadora.
Más allá del resultado del domingo, Robben y Sneijder confirman que el semillero futbolístico holandés no sólo es parte de la historia. También es parte del presente.































