Un ron añejo y novedoso
Publicado en Julio 29, 2010
Matusalem acaba de lanzar al mercado “Solera 23″, un exclusivo ron premium que combina las mejores virtudes de la bebida a partir de técnicas inspiradas en la fabricación de vino y jerez.

Hay que remontarse a la Cuba del siglo XIX, y más precisamente a Santiago de Cuba, para rastrear la historia de la fábrica de ron “Matusalem”. Eran los tiempos de la Ley Seca en EE.UU y ese sólo factor tentaba a miles de norteamericanos a descubrir el glamour tropical de La Habana.
La firma nació en 1872 gracias a la asociación entre los hermanos Benjamín y Eduardo Camp con Evaristo Álvarez. Entre los tres, encontraron la clave para combinar la tradición caribeña con el método de añejamiento que era usual en la elaboración del jerez.
Con los años, Matusalem vio crecer la fama de sus rones y aunque la Revolución de 1959 despojó a la marca de la isla, República Dominicana se convirtió en la nueve sede central de la empresa.

Solera 23
Este año, Matusalem ha presentado en el mercado “Solera 23″, definido como un ron “ultrapremium” que rescata y sintetiza las virtudes de otros rones añejos. Tal como han explicado desde la firma, el número de solera es el promedio de edad de los rones combinados, un dato que expertos y catadores no pasan por alto.
Con el lema “Lo más nuevo es al mismo tiempo lo más antiguo”, Matusalem vuelve a tentar a los paladares exigentes con un ron que sutil pero con personalidad. Tiene notas de vainilla y frutos secos y el inconfundible tono amaderado heredado de los tiempos en barrica.































