Liya Kebede, tan linda como influyente
Publicado en Mayo 3, 2010
Mimada por Vogue y elegida por marcas como Revlon o Gucci, la modelo africana no sólo presume de sus atributos naturales. La revista Time acaba de considerarla entre las 100 personas más influyentes del mundo.

Con sólo 32 años, la etíope Liya Kebede puede jactarse de haber hecho una carrera tan extensa como prolífica. Es una de los supermodelos mejor pagas del mundo y ha sido la cara (y el cuerpo) de marcas globales como Yves Saint Laurent, Gucci, Balenciaga y BCBG.
Kebede, que además ostenta el dato de ser la única cara negra entre la lista de top models de Vogue, se hizo conocida casi accidentalmente. Un cineasta la descubrió de casualidad mientras era todavía una adolescente y la tentó con un trabajo con el que no había soñado. Comprometida con sus estudios, al finalizar éstos dejó Etiopía rumbo a París. De ahí en más, el camino sería ascendente.
Dueña de un rostro privilegiado, Liya conquistó a Vogue muy rápidamente. Apareció primero en la edición francesa de la revista y luego repitió portadas para las ediciones de Italia, España, EE.UU, Corea y Japón.
En la pasarela, casi no hubo firmas de la alta moda que no quisiera tenerla. Pasó, entre otros, por Escada, Emanuel Ungaro y Dolce & Gabbana. En la industria cosmética fue disputada por Revlon y Estée Lauder.

Personalidad destacada
Más allá del mundo de la moda, Kebede se ha involucrado personalmente en numerosas causas humanitarias. En 2005, fue nombrada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como Embajadora de Buena Voluntad. En esa tarea, Kebede ha puesto muchas energías para concientizar sobre la situación de la niñez en los países en desarrollo. Posee, además, su propia fundación.
Estas y otras cuestiones fueron tenidas en cuenta por Time, que la eligió entre las cien personalidades más influyentes del 2010. Según la reseña que Tom Ford hizo para esa publicación, no es raro que las celebridades se impliquen en causas sociales pero “sí es raro encontrar a alguien que lo haga con devoción y guiada por el deseo de ver mejor a nuestro mundo. El trabajo de Liya nace de un lugar de sinceridad y su belleza no es sólo superficial”.































