En el corazón de Barcelona
Publicado en Mayo 5, 2010
Vida nocturna, cercanía con la playa, mercados de diseño y aires medievales. El Barrio del Born, más de moda que nunca, es un punto ineludible para quienes aterrizan en Barcelona.

La historia, la bohemia y el turismo se han conjugado para que el Barrio del Born sea uno de los puntos inevitables para los viajeros que descubren Barcelona. Incluso quienes ya han ido, repiten el recorrido que proponen sus callejuelas angostas, las inevitables reminiscencias del Medioevo (allí está la magnífica Iglesia de Santa María del Mar) y la enorme oferta gastronómica y cultural.
Algo de todo esto ya les hemos contado en MV Experiencias cuando mencionamos al chef Carles Abellán. Su restó Comerc24, auténtica capital no oficial de las tapas, está precisamente en el Born.
Pero hay mucho más en este barrio pintoresco y accesible, ubicado a sólo 10 minutos de distancia de las playas del Mediterráneo.
Para degustar comida catalana típica lo mejor es ir a Cal Pep o Ego. Y luego si el plan es perderse en bares de toda clase, allí están El Nus (donde predomina el jazz), Diobar (música étnica) o The Placae Bar, cuyo estilo se asemeja a los típicos pubs de Irlanda y el Reino Unido.
El Born sobresale por su más que interesante oferta gastronómica.
Diseño y museos
Durante las mañanas y las tardes el Born no ve disminuir su ritmo. La gente suele aprovechar el día para comprar en algunas de las decenas de tiendas de diseño del barrio o bien para recalar en el Mercat de Santa Caterina, un antiguo mercado -hoy reformado- que ofrece alta calidad en productos como quesos, salazones y pescados.
Las otras grandes alternativas en el Born son sus dos museos más significativos: el Textil y el Pablo Picasso. El primero evoca el pasado de la zona, inicialmente dominada por los gremios de ese rubro. El segundo, que actualmente se reparte en seis edificaciones, cuenta con 3800 obras en exposición permanente y está sobre la calle Montcada.
































