Ron Arad, diseño sin límites
Publicado en Marzo 7, 2010
Puede que sea un mapa-biblioteca o sillas reinventadas a partir de asientos de un coche. Lo cierto es que Ron Arad continúa escribiendo su trayectoria a fuerza de una imaginación incansable.

Conocer y reconocer la capacidad de sorpresa de los diseñadores contemporáneos ya es una especie de afición para este blog. Periódicamente, descubrimos objetos novedosos de nuevos creativos (los “Domsais” de Cibic) o revalorizamos piezas ya consolidadas en el ámbito del diseño industrial y la arquitectura (las sillas de Eero Aarnio).
Con Ron Arad (Tel Aviv, Israel, 1951) no será difícil asombrarse. Este hombre versátil cuya formación se centró sobre todo en la Escuela de Diseño Londres lleva más de tres décadas en el rubro.

La fama, tal como recordaba hace poco el Financial Times, le vino en 1981 a partir de la “Rover Chair“. Realizada a partir de asientos de un coche que el propio diseñador encontró en un desarmadero londinense, la pieza ejemplifica la voluntad de Arad de reciclar y reinventar usando lo viejo.

Con el paso de las décadas, Arad mantuvo la misma filosofía de la reutilización pero transitó nuevos materiales y pisó otros terrenos. Eso sí: sigue fiel a las líneas curvas y hay por lo menos tres materias primas que no está dispuesto a abandonar: acero, hierro y aluminio.
Exponente de una generación en la que también se ubica a Tom Dixon y Ross Lovegrove, Arad ha trabajado con muchas marcas de alta gama en el diseño interior de sus tiendas. Pero, indudablemente, su vertiente más creativa estalla en muebles como The United States Bookshelf, la biblioteca-mapa que permite colocar libros y revistas en los “estados” de EE.UU.

En la actualidad, Arad ha sido el arquitecto principal en el nuevo museo de Holon (Israel). Mientras tanto, una de sus colecciones más completas (casi 200 objetos de toda clase) se presenta en la galería Barbican de Londres.































