Pilsen, la ciudad y la cerveza
Publicado en Marzo 3, 2010
Pilsen es la cuarta ciudad más importante de República Checa y, gracias a su popular cerveza, una de las más reconocidas en el mundo. Opciones para descubrirla.

Desde la torre más alta de Pilsen, la de la Catedral gótica de San Bartolomé, puede verse una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad. Y en esa contemplación, no se tarda en descubrir la identidad arquitectónica de esta metrópoli, la cuarta más importante de República Checa (tras Praga, Brno y Ostrava).
Hay calles estrechas y no tanto, avenidas modernas junto a palacios del siglo XIII (el de la fundación de la ciudad) y también templos religiosos imponentes como la segunda Sinagoga más grande de Europa.
El centro histórico, y sus innumerables reminiscencias medievales, es diametralmente diferente al área industrial que lo rodea. En el medio, la otra curiosidad de Pilsen: la ciudad creció en el punto de confluencia de cuatro ríos: Úslava, Úhlava, Radbuza y Mze.

La tradición de elaborar cerveza
Fuera de las fronteras checas, Pilsen es sinónimo de cerveza. Esa historia se empezó a escribir en 1842, cuando Pilsner Urquell fue autorizada a funcionar. Liderando el emprendimiento estaba el maltero Josef Groll. Su mérito, dicen los historiadores de la cerveza, fue combinar la cebada y el agua de los manantiales con el famoso lúpulo Saaz.
Algo de aquella tradición todavía es visible en algunas calles de Pilsen, dónde se dejan ver los secaderos de lúpulo.
Pero en Pilsen los amantes de la cerveza tienen posibilidades casi infinitas para degustar, conocer, entender y preguntar todo lo que se les ocurra. La fábrica de Herr Groll está preparada para recibir contingentes de turistas en tres idiomas (alemán, francés e inglés) e invita a un fascinante recorrido por casi 9 kilómetros de túneles subterráneos.

El plan se vuelve aún más interesante en la primera semana de octubre, en ocasión del Pilsner Fest. Durante tres intensos días, la cerveza “sale” de la fábrica y los festejos inundan la ciudad. No es exagerado: 35 mil litros de la mejor cerveza fluyen al grito de “Prípitek! (“¡Salud!” en checo) mientras la gente se mueve de taberna en taberna deseando que los festejos no se agoten.































