Un viaje increíble en el tren de Flåm
Publicado en Febrero 13, 2010
Es un pueblo de 500 habitantes permanentes, pero cada año recibe 450 mil viajeros. Al oeste de Oslo, es la principal atracción turística de Noruega y un maravilloso destino de fiordos, nieve, lagos y montañas.

Todos quieren llegar a Flåm. Y la razón no estriba sólo en la belleza casi de cuento que posee este pueblo del oeste noruego sino, sobre todo, en el trayecto que hay que recorrer para arribar.
La ruta ferroviaria que une Flåm y Myrdal no posee más de 20 kilómetros. Pero esa distancia resume con creces una fascinante experiencia. En primer lugar, por la variedad de paisajes con los que el viajero se topa en el camino: desde cascadas y lagos que parecen espejos de agua hasta cimas nevadas y verdes valles dónde se observan caseríos típicos. Incluso en las colinas más escarpadas, la vista suele ofrecer alguna que otra granja perdida en la inmensidad.

El otro gran atractivo de este viaje se debe al increíble trazado de la línea ferroviaria. Se la considera una de las más empinadas del mundo: en el 80% del trayecto se asciende un metro por cada 18 metros recorridos.
Por esa razón, y más allá de sus encantos turísticos, los noruegos se enorgullecen de la impresionante obra de ingeniería del tren de Flåm, un circuito que incluye 18 túneles en las montañas y cuya construcción demandó dos décadas (1923-1943).

Dos de los tramos más interesantes del tren de Flåm son la magnífica cascada de Kjosfossen (dónde la formación se detiene para que los viajeros contemplen precisamente esta belleza natural) y el túnel de 1300 metros próximo al pequeño poblado de Nåli.
Desde MV Blog, sugerimos a nuestros lectores esta singular experiencia escandinava y, acaso para ya ir adelantándonos a la aventura, compartimos este video amateur sobre el tren más escarpado del planeta.































