Sheikha Mozah Bint Nasser, elegancia con acento árabe
Publicado en Febrero 18, 2010
Tras Michelle Obama y Carla Bruni, la esposa del emir de Qatar ha sido elegida la tercera mujer mejor vestida del 2009. Discreta y hábil, supo combinar el rol protocolar con las costumbres de su pequeña y poderosa patria.

Varios lectores de Vanity Fair debieron preguntarse quién era esa mujer de mirada misteriosa y turbante permanente que, al lado de personajes tan famosos como Carla Bruni, Michelle Obama o Penélope Cruz, se hacía un lugar en el podio de la elegancia.
La primera respuesta es larga, pero no dice mucho. Su nombre completo es Sheikha Mozah Bint Nasser Abdullah Al-Misnad. Es la segunda esposa del actual emir de Qatar y viene destacándose por su relativo perfil alto. En una región dónde el Islam todo lo impregna, ella ha levantado discretamente la cabeza, desmintiendo, aunque a medias, que el rol femenino en las naciones árabes sigue estando muy relegado.

Conocida popularmente como Sheikha Mozah, esta madre de siete hijos atrajo los flashes de las revistas europeas durante las visitas diplomáticas. Especialmente recordada es su llegada a París y su foto con la primera dama francesa. Pocas revistas de corazón resistieron la tentación de compararlas.
Pero Mozah no se parece a ninguna. Atada a las tradiciones islámicas, es casi imposible verla sin alguna clase de turbante. Se permite, eso sí, lucir algunos verdes estridentes y en el rostro, apenas basta una cuota de maquillaje para afinar sus rasgos árabes.

Reacia a dar entrevistas y muy celosa de su inquieta vida privada -divide su tiempo entre Surrey (Inglaterra), Cerdeña, Doha y Saint Tropez- Sheikha prefiere sobresalir por roles institucionales que recuerden su título de socióloga. En 2003, fue nombrada por la Unesco como enviada especial en asuntos de educación básica y superior.































