El último gran provocador
Publicado en Enero 4, 2010
El creativo británico Alexander McQueen no es sólo una mente de la que nacen diseños extravagantes. También es la fuente de insólitas polémicas. La última: una rebelión de modelos, “temerosas” de su última colección de zapatos.

Isabella Blow fue una de las mujeres más excéntricas de la moda londinense. Iba a las fiestas de gala con sombreros gigantes de plumas de avestruz, había estudiado arte chino y desde la edición británica de Vogue lanzaba halagos (o munición gruesa) contra los diseñadores novatos.
Bajo la influencia de Blow, para bien o para mal, se forjaron unos cuantos hombres de la moda, entre ellos Jeremy Scott y Zac Posen, de quienes ya hemos hablado en MV Experiencias.
Pero el “hijo” más fiel de Blow, al menos en lo que hace a la capacidad de desconcertar a público y críticos, se llama Alexander McQueen.
Hijo de un taxista, y lanzado al estrellato británico por la propia Isabella, McQueen muy pronto se destacó por los diseños audaces (siempre al borde de lo “imponible”). En 1996, reemplazó a John Galliano al frente de Givenchy y cuatro años más tarde, se desvincularía de la prestigiosa firma sin ahorrar comentarios altisonantes. “Limitaban mi creatividad”, se despachó en 2000.
McQueen junto a Isabella Blow.
Lo cierto es que McQueen continuó escribiendo su propia trayectoria a fuerza de colecciones más o menos polémicas al tiempo que la prensa especializada se dividía en “dos grupos”. Mientras algunos lo denostaban por su excesiva elección por lo dark y un estilo sombrío y misógino, para otros lo de McQueen era simplemente “gótico” y la prueba de su éxito residía en que personajes tan diferentes como la cantante Björk y la duquesa de Westminster se animaban a sus prendas.
ZONA DE RIESGO Tres modelos rehusaron “subirse” a los zapatos de McQueen.
Pero mientras las aguas permanecen divididas a la hora de catalogarlo, pocos dudan de que este británico de 40 años quiere graduarse de controvertido. Su última polémica la generó una colección de zapatos estrafalarios de inspiraciones varias (“futurista”, según el propio McQueen) y vino del lado menos pensado.
El trío de modelos integrado por Sasha Pivovarova, Natasha Poly y Abbey Lee Kershaw se negó a desfilar los zapatos de McQueen argumentando que suponían un verdadero peligro andante. Aunque insólito, el temor no parece exagerado: Kershaw ya se desmayó el año pasado por usar un corsé muy apretado. Un corsé diseñado por.. Alexander McQueen.


































galy Publicado en Febrero 13, 2010
increible!!! q va a pasar con lady gaga!!! socorro se murio lo mas en boga