Entre las sombras de lo cotidiano
Publicado en Octubre 17, 2009
A mitad de camino entre el documentalismo y el arte, el fotógrafo Roger Ballen ha forjado una carrera magnífica rescatando con su singular mirada las huellas de vidas difíciles y rutinarias.

Su madre, Adrienne Ballen, perteneció a la generación de fotógrafos que desde la mítica agencia Magnum (como Elliott Erwitt) plasmó algunas de las imágenes más simbólicas del siglo XX.
Bajo aquella inevitable influencia, Roger Ballen desarrolló su propia carrera profesional y salió de su New York natal para captar escenas cotidianas en vastas partes del mundo, especialmente en Sudáfrica.
En aquel país (dónde actualmente reside) Ballen recorrió la ruta de las minas de diamantes y los poblados que se levantan a la vera del camino. De esos viajes, el ojo hábil de Roger rescató algunas de las fotografías más significativas de su trayectoria.

Su sólida obra (más de 20 años de trabajo, especialmente entre las décadas de 1970 y 1990) es elogiada tanto por su capacidad de documentar la realidad como de cuestionarla. En un estilo sutil, aunque no exento de controversias, Ballen logra retratos ciertamente teatrales, rostros ambiguos o angustiados que parecen gritar su realidad mirando a la lente.
Galardonado en 1995 con el Premio de Arles, Ballen se dedica actualmente a impartir cursos de fotografía a jóvenes desfavorecidos en Sudáfrica. Mientras tanto, muchas exposiciones sobre su estupenda obra se han presentado en el MOMA de New York, el Centro Georges Pompidou de Paris y el Victoria and Albert Museum en Londres.
































