Archivo de Julio, 2009
Alexanderplatz, el barrio gayfriendly de Berlín
Publicado en Julio 29, 2009
A 20 años de la caída del Muro, el antiguo barrio obrero de Berlín Oriental emerge como un destino ideal para el turismo LGTB. Un restaurante giratorio en la altura y muchos bares para descubrir.

Las últimas dos décadas de la historia alemana han dado vueltas de página a la herencia de la era comunista. Esto es especialmente cierto en Berlín Oriental que, sin perder su esencia, ha remodelado gran parte de sus clásicos barrios.
Alexanderplatz (llamada simplemente “plaza Alex” por los berlineses) es uno de esos rincones. Surgida como un mercado de ganado a comienzos del siglo XIX, el área se convirtió en un típico barrio obrero durante casi todo el siglo XX. Hoy, es el centro neurálgico de la vida nocturna de la ciudad y un imán para el turismo gay, que encuentra todo tipo de diversiones en los bares y discotecas de la zona.
Los locales más populares son Kinzo y GMF Café Moskau. Del primero, ya son famosas sus noches de jueves, animadas por la célebre drag Chantal. El histrionismo de esta popular estrella de la noche gay berlinesa contrasta, eso sí, con la estética minimalista y el ambiente ultra-tecno que proponen desde lo musical.

El dato es apenas una muestra. Y es importante saber que, a diferencia de Madrid (Chueca) o Barcelona (Gaixample), en Berlín los circuitos gays están más esparcidos. Más allá de Alexanderplatz, el barrio de Schöneberg (antiguo Berlín Occidental) invita a una excursión ineludible por Mann-O-Meter, un museo que evoca la historia de la homosexualidad en el país.

Gay o no gay, cualquier recorrido por Alexanderplatz está incompleto sin una visita a Fernsehturm, la torre de televisión más alta de la Unión Europea. Con 368 metros de altura, proporciona una vista panorámica imperdible de Berlín. Además, alberga en su estructura un restaurante que gira 360 grados cada media hora. Si ya te dan ganas de planificar la experiencia, te recomendamos mirar este video y tomarlo como un adelanto de tu viaje a Alexanderplatz.
Texto: Andrés Bacigalupo
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Bruselas, eterna y renovada
Publicado en Julio 27, 2009
El dinamismo de la “capital” no oficial de Europa invita a descubrir una ciudad milenaria, bilingüe y con grandes atractivos. Además, un hotel para agendar.

80 museos, 1800 restaurantes, más de un millón de habitantes y un pasado milenario que comenzó a escribirse en el año 979, cuando los descendientes de Carlomagno la fundaron. Bruselas, que oficia como capital de la Unión Europea, es una ciudad fascinante y los viajeros apasionados podrían pasar largas semanas y no acabar de descubrir sus encantos.
La historia de la ciudad se materializa en varios castillos e iglesias medievales pero la mirada al futuro se hizo palpable en 1958, año en que se inauguró el Atomium. Este monumento a la energía atómica representa los nueve átomos de un cristal de hierro. Las esferas están interconectadas entre sí y es posible recorrerlas mediante escaleras mecánicas.

En el Atomium, los viajeros podrán contemplar exposiciones de arte permanentes (como la dedicada a la década del ´50 en la esfera “Henri Storck“) y hasta almorzar en Waterkeyn Sphere, dónde hay un bar.
Eso si: antes o después de este ineludible tour, hay que pensar en alojamientos de categoría. Y Be Manos podría ser la respuesta.

Be Manos hotel boutique
Se trata de un lujoso hotel de 60 habitaciones, cuya decoración monocromática remite a una estética que podría calificarse como “retro chic”. Elogiado por los expertos Mr and Mrs Smith, es un establecimiento al que no le falta ningún servicio y se recomienda especialmente por su ubicación. Menos de 10 minutos desde la estación central de Bruselas y muy cerca del célebre monumento Mannekin Pis.
La experiencia de recorrer el Atomium puede encontrar allí su complemento perfecto para disfrutar Bruselas.

Texto: Andrés Bacigalupo
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De Bilbao a Praga, tras la huella de Frank Gehry
Publicado en Julio 25, 2009
La ciudad vasca y la capital checa comparten el privilegio de albergar dos de las obras más significativas de uno de los arquitectos más renombrados del siglo XX.

Qué palabras podríamos agregar a las imponentes imágenes del Museo Guggenheim de Bilbao y de la Casa Danzante de Praga. Estos edificios emblemáticos del arquitecto canadiense Frank Gehry son la huella indeleble que este genio ha dejado en el Viejo Continente.
El Museo Guggenheim, cuyo edificio fue abierto al público en 1997, consta de 19 galerías y es imposible no fijar los ojos en él: construido en formas curvilíneas y retorcidas, ha sido calificado por Philip Johnson como “el más grande de nuestros tiempos“. Se lo considera un ejemplo perfecto del deconstructivismo en arquitectura y, visto desde las orillas del río Nervión, al que se asoma, su forma se parece a la de un barco.

No menos llamativa es la Dancing House de Praga, que Gehry construyó junto al arquitecto de origen croata Vlado Milunić. Diseñado en 1992 y finalizado en 1996, el edificio combina influencias neobarrocas con el Art Nouveau.
De origen judío, Frank Gehry nació en Toronto (Canadá) pero muy pronto se trasladó a EE.UU y Francia. En este último país, se interiorizó especialmente en las obras de Le Corbusier.
Convencido de que la arquitectura es un arte, y de que cada edificio debe ser una obra de arte, Ghery no ha olvidado jamás la funcionalidad de sus creaciones y la integración de éstas en los espacios circundantes.
Desde MV Experiencias, en nuestra constante búsqueda por destinos cautivantes, proponemos un recorrido por estas dos urbes europeas.

Texto: Andrés Bacigalupo
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El arte y lo natural, según Jules Ober
Publicado en Julio 22, 2009
Reconocida en su paso por medios como Vogue, Elle y L´Express, la fotógrafa australiana propone ahora nuevas miradas sobre los paisajes de la naturaleza.

Tiene un sólido currículum como fotógrafa de modas. Pero Jules Ober (Sydney, Australia, 1962) ha reenfocado su trabajo en una dirección impensada, experimentando con la fotografía digital y sobre todo, proponiendo nuevas miradas.
Desde 2005, Ober trabaja en la fotografía abstracta combinando los paisajes de la naturaleza con la arquitectura y se identifica plenamente con el medio digital, del cuál ha sabido maximizar los mejores recursos.
Inspirada en los principios de la arquitectura orgánica, Ober ha explorado la posibilidad de que los otros “eduquen” su mirada y puedan salirse de los cánones tradicionales de observación. Tal como ella misma dice desde su web, se trata de olvidar la composición fotográfica tradicional, anclada en un punto fijo, y sustituirla por un recorrido más azaroso; “vagar a través de una imagen puede resultar en vueltas inesperadas”.

Es una invitación más que interesante. “Elijo detalles, texturas, colores, formas y luces y los pinto juntos para formar un nuevo paisaje“, sugiere Ober, que ha trabajado para algunos de los mejores hoteles de lujo de Australia. En el Lizard Island, por ejemplo, fue la encargada de decorar 35 habitaciones con fotos del entorno natural del resort.
Versátil y sin miedo a las experiencias inéditas, Jules Ober ha dejado la huella de su arte en proyectos tan disímiles como la campaña Les Eaux para Kenzo Parfums (2004) y la exposición “Coral Sea Calling” en el Museo Acuario de Port Douglas (North Queensland, Australia).

Fotos: Visual Art Networks
Texto: Andrés Bacigalupo
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África se sube a la pasarela
Publicado en Julio 20, 2009
Diseñadores pioneros como Azzedine Alaia abrieron el camino en los ´80. Ahora, el continente busca dejar su impronta en nuevos medios y colecciones.

La historia de la moda incluyó desde siempre las influencias y “préstamos” estilísticos que viajaron de un continente a otro a lo largo de los siglos. Pero también es cierto que muchas veces la procedencia de esos aportes no fue del todo reconocida.
Algo podría estar cambiando en el mundo de la alta moda con la llegada de la revista Arise (con Naomí Campbell en la portada del primer número) y el creciente éxito de algunos creadores africanos.

El camino no es nuevo. Azzedine Alaia, hoy reconocido por vestir a Carla Bruni y a Michelle Obama, viajó de su Túnez natal hacia París a fines de los ´50. Su talento y los años hicieron el resto. Alaia proporcionó cortes magistrales y tejidos únicos para reforzar el glamour de su noble clientela: la realeza europea y hasta mitos del cine como Greta Garbo.
El tunecino conquistó además con sus exclusivos diseños en calzado y se ha asociado con Sophie Albou en el lanzamiento de algunas líneas de ropa masculina, tal como les contáramos meses atrás en MV Experiencias.
Hoy, sin personalidades excluyentes, la moda del continente africano aparece en las firmas del nigeriano Duro Olowu y de Ozwald Boateng, nacido en Ghana. También suena el nombre de Lazare Chouchou, de Gabón, cuya inventiva (algo extravagante) fascinó a los franceses en la Bienal de Diseño de Saint-Ettiene 2002.

El otro dato significativo de la moda del continente negro es la realización de la primera Semana de la Moda de Johannesburgo, en Sudáfrica. Un evento que previsiblemente se potenciará el año próximo, cuando la Copa Mundial de Fútbol atraiga todas las miradas hacia ese país.
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Texto: Andrés Bacigalupo
Por los puentes de Estocolmo
Publicado en Julio 18, 2009
Dispersa entre 14 islas, la capital sueca ofrece las maravillas de su cultura y la benevolencia de un clima que, este mes, atenúa su tradicional frío. Conozca un hotel ideal para alojarse.

Julio es uno de los mejores meses para recalar en Estocolmo. Por esta época, los fríos boreales merman lo suficiente como para transitarla de punta a punta y descubrir algunos de los rincones maravillosos que tiene para ofrecer.
Por empezar, el viajero descubrirá que “la Venecia del Norte” no es un eslogan vacío. La capital de Suecia, repartida entre 14 islas, es un archipiélago urbano interconectado por 57 puentes. Atravesarlos es inevitable pero también una experiencia magnífica.

De una isla a otra se descubren los contrastes. Puede pasar de la estética “dura” de Norrmalm (el barrio de los negocios) al laberinto de pequeñas calles de la Ciudad Vieja (Gamla Stan).
Hay muchos lugares para ver y conocer en la ciudad de Ingrid Bergman y Greta Garbo. Puede ser un visita comentada por Gamla Stan o los viajes en barco que acaban y terminan en Stallmästaregården.

Un gran hotel boutique
El alojamiento en la capital sueca también puede guardar una agradable sorpresa. Si a hoteles boutique nos referimos, el Berns Hotel es una alternativa sofisticada y al mismo tiempo ideal para turistas jóvenes.
Berns consta de 65 habitaciones, está muy cerca del Palacio Real y de la Ópera (entre otros puntos de referencia importantes) y su ambientación ultramoderna es el resultado de la constante renovación que ha vivido el edificio, que data del siglo XIX.
Algunos de los detalles que más hemos considerado son el trabajo de diseñadores de renombre como Philippe Starck y su acertada decoración combinando madera de cerezo y mármol.

En nuestro recorrido por los hoteles de diseño europeos, Berns ocupa sin duda un lugar importante, junto al 101 Hotel de Reyjavik (Islandia) y al Anna de Munich (Alemania), por nombrar sólo dos.




















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