El gran asesor
Publicado en Enero 10, 2009
En Francia, su nombre se asocia rápidamente a los llamados vinos de autor. Pero el mundo empieza también a descubrirlo: las técnicas de Stephane Derenoncourt ya son seguidas por bodegas de España, Italia, Estados Unidos y Líbano.

A pesar de ser oriundo de Dunkirk, una pequeña ciudad limítrofe con Bélgica ubicada en una de las regiones francesas menos asociadas al vino, Stephane Derenoncourt se convirtió en uno de los grandes winemakers galos y hoy su apellido se asocia a más de 23 bodegas de la Aquitania, la mayoría próximas a Burdeos.
Autodidacta, Derenoncourt innovó técnicamente y sobre el terreno. Por eso, más que un como caballero enológico, le gusta autodefinirse como un vinicultor hecho y derecho, alguien que aportó su saber progresivo a la industria del vino desde donde comienza todo.

Algunos de sus logros se refieren al tratamiento de las uvas. A partir de sus experiencias en Borgoña, Derenoncourt comenzó a utilizar bandas transportadoras en el traslado de la uva a los depósitos de fermentación. Además, reemplazó el clásico trasiego por el battonage (es decir, remover las lías con el vino en el depósito de fermentación en lugar de la clásica separación en recipiente).
Obsesionado con la calidad, Derenoncourt cree que sólo una aguda selección en viña y bodega puede lograr los estándares más altos de satisfacción y aunque algunos de sus clientes intente desoír sus consejos (porque significaría reducir drásticamente la cantidad de vino que producen), finalmente acatan algunas de sus precisas intervenciones.

De la larga lista de bodegas asesoradas por este francés que aprendió desde el viñedo, sobresalen La Mondote, Gaffelière, Château Prieuré-Lichine, Château Sansonnet, Château Guadet Saint Julien, Château Faurie de Souchard, La Rousselle, Vrai Canon Bouché, Beaulieu, Château Haut Maurac, Domaine de la Soumade (Francia), Ribera del Duero (España), L´Argentiera (Italia), Boxwood Winer (Estados Unidos) y Terres et Vignobles (Líbano).































