Deseos cumplidos
Publicado en Octubre 4, 2008
Sexualidad y sensualidad. Potencia erótica y al mismo tiempo juego y parodia de eso mismo. Promocionado como “el otro lado del Cirque du Soleil”, Zumanity es uno de los pocos shows estables de Las Vegas. Y llegó para quedarse.
Son 45 artistas en escena, con música totalmente en vivo y un show de contorsiones y acrobacias que dibujan y desdibujan las líneas del deseo y la sexualidad humana. Pero sería simplista decir que sólo se trata de un espectáculo erótico (aunque naturalmente está restringido a los mayores de edad)
Zumanity, “el otro lado del Cirque du Soleil” (como afirma su eslogan oficial), es un show multifacético, de tensiones continuas y cambiantes y busca despertar sensaciones y desatar inhibiciones entre el público.
Se lo ha definido como un cuento de libertad emocional de 90 minutos pero tiene el mérito adicional de no caer en solemnidades: hay mucho humor y autoparodia y la clave de ello se encuentra en la figura de la “Dama de la Seducción”, personaje que interpreta la famosa diva drag Joel Arias y lleva el eje del espectáculo en sus hombros sin que le pese ni un gramo.
Con erotismo múltiple y deseo por doquier, Zumanity es la concreción visual de una exploración de cuerpos y tentaciones, de seducciones cumplidas y también desestimadas. Es también una invitación a la aceptación de las diferencias emocionales, incluyendo altas dosis de homoerotismo y bisexualidad lúdica.
Cambiante e inspirador, este show de Las Vegas apela a muchos géneros musicales (flamenco, bailes africanos, tango, strip tease) y su multiculturalismo se repite hasta en sus intérpretes: los integrantes del elenco vienen de todas las edades, etnias y géneros.
La combinación de las palabras zoo y humanity dan origen al nombre del show. Pero sin embargo, este “zoológico humano” tiene pocas jaulas y mucha más libertad que limitaciones.































